LA COSTUMBRE DE CULPAR
Desde que Dios creo al hombre y a la mujer, empezaron con el juego de culpar a los demás. Génesis 3:12-13; (…) El hombre respondió: — La mujer que tú me diste por compañera me dio del fruto del árbol. Por eso me lo comí. Dios se dirigió entonces a la mujer, y le dijo: — ¿Qué es lo que has hecho? Y la mujer le respondió: — La serpiente me tendió una trampa . Por eso comí del fruto (…). Cuando Dios los confrontó por su pecado, Adán y Eva se culparon entre ellos, Adán culpó a Eva por darle a comer de la manzana y a Dios por haberle dado a Eva. Eva culpó al diablo. Y desde entonces esa práctica se volvió frecuente cuando la gente no es capaz de asumir sus responsabilidades en los diversos actos del diario quehacer. Esa costumbre de no asumir nuestra responsabilidad personal y de buscar a otra persona o circunstancia para culparlos, es la causa fundamental para no tener una vida de victoria. Cuando salieron de Egipto y estaban atravesando el desierto, los israelitas s...