AMARREMOS BIEN AL DIABLO
Los cristianos que hemos estudiado la palabra de Dios, encontramos un versículo específico que nos ordena resistir al diablo y hacerlo huir de nuestras vidas, cesando sus ataques. Lamentablemente, la mayoría de nosotros usamos como loros mojados ese versículo y comandamos (ordenamos), diciéndole más o menos al problema que afrontamos, lo siguiente “Te ato y resisto satanás en el nombre de Jesús”. Deja mi cuerpo en paz ahora o, quita las manos de mi billetera, o lo que sea que nos esté atormentando. Pero, no se va el problema, ni la enfermedad, ni se arregla la situación que me agobia. Veamos el versículo: Santiago 4:7 Versión Reina Valera (…) Someteos, pues, a Dios ; resistid al diablo, y huirá de vosotros (…) . Lenguaje sencillo : (…) Por eso, obedezcan a Dios. Háganle frente al diablo, y él huirá de ustedes (…) . ¿Qué nos pasa entonces? Si analizamos la escritura encontramos un condicional antes de que le hagamos resistencia al diablo en sus ataque...