ORAR EN LENGUAS
¿Qué es hablar en lenguas?
Hablar en lenguas es la habilidad sobrenatural de hablar un lenguaje que nos es desconocido. Es algo que no podemos aprender porque es un don o regalo de Dios y del Espíritu Santo. La Biblia dice que cuando hablamos en lenguas, la mente debe seguir la oración de nuestro espíritu. La mente no lo entiende, pero el Espíritu Santo sí.
La razón o la lógica, no puede detener el poder sobrenatural de Dios de
moverse en nuestra vida. La razón puede hacer que nos avergoncemos de hablar en
lenguas, pues para el mundo estamos disvariando. Pero nunca debemos sentirnos
avergonzados de este hermoso regalo del Espíritu Santo. Muchos dejan de hablar
en lenguas porque no tienen sentido y no las entienden en su mente natural y
limitada. En el momento que nos avergonzamos o pensamos que nos oímos locos
orando en lenguas, el Espíritu Santo es apagado y contristado. Esto hace que una
persona se estanque en el espíritu. Por eso no se puede avanzar o expandirse en
el espíritu. Si queremos movernos en lo sobrenatural, debemos ir más allá de
nuestra razón.
Hechos 2:4; (…)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y
comenzaron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen (…).
En estos dos
pasajes se menciona claramente "orar y hablar en lenguas”. Este tipo de oración y/o lenguaje, equipa a
los creyentes para comunicarse con Dios en un nivel único y nos empodera para
vivir efectivamente la vida sobrenatural. Por eso es que el diablo ataca incansablemente
nuestra mente para que no usemos esta clase de oración, al hacernos sentir como
unos estúpidos con temor a que el que nos escuche se burle o nos diga
chiflados. Y este ataque lo hace porque sabe del fuerte potencial que tiene en
el creyente, ese lenguaje privado con Dios, ya que nos llena de un denuedo que
nos impulsa a predicar y/o enseñar la palabra de Dios, lo cual nos permite
ahuyentar su reinado de oscuridad en nuestra vida y en la tierra.
La
habilidad para orar en lenguas, que recibimos como un regalo de Dios al ser
bautizados en el Espíritu Santo, (por imposición de manos), no es para usarla
una vez y luego dejarla a un lado. El evangelista Reinhard Bonnke[1]
comenta sobre los dones del Espíritu, enfatizando que “no son señales de
honor sino herramientas para trabajar.”
Hechos 19:6; (…) Y habiéndoles impuesto Pablo las
manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas,
y profetizaban (…).
El don de
lenguas es algo que el apóstol Pablo apreció profundamente, y por ello escribió
casi un capítulo entero de instrucción sobre ese regalo de Dios para los
creyentes. El capítulo 14 de la primera carta a la Iglesia de Corinto. Igualmente,
el mismo Jesús nos advirtió sobre ese nuevo lenguaje cuando nos encargó la gran
comisión de evangelizar al mundo no creyente.
Marcos 16:17; (…) Y estas señales seguirán a los que creen: En
mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
Podemos
resaltar al menos cinco beneficios de orar en lenguas, los cuales cambiarán
nuestras vidas para siempre.
1.
Orar en Lenguas nos da un entendimiento
sobrenatural de los misterios de Dios.
El Espíritu Santo es de Dios y es el único que sabe
todo lo que piensa Dios y el que conoce de antemano toda nuestra vida futura. Y
Dios quiere contarnos todos los detalles de nuestra vida y los planes que El
mismo diseñó para nosotros, y sobre los cuales nos va a pedir cuentas de cómo
los cumplimos, cuando pasemos al Tribunal de Cristo.
1 Corintios 14:2; (…) Porque el que habla
en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por
el Espíritu habla misterios (…).
El Espíritu Santo vive dentro de nosotros. Y más
aún, Él quiere revelar los misterios de Dios, Su voluntad para nuestra vida y
la salida a las circunstancias que estamos enfrentando.
¿Cómo accedemos a esta revelación? Por medio de
comunicarnos con el Espíritu Santo en Su lenguaje. Recordemos que Pablo define
al Espíritu Santo como Aquel que “todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”
(1 Corintios 2:10). Cuando oramos en el Espíritu, descubrimos, que cosas
que eran misteriosas y desconocidas, comienzan a aclararse rápidamente.
2.
Orar en lenguas nos concede el acceso a otros dones
de poder del Espíritu Santo.
El orar en
lenguas nos muestra los 9 dones de poder del Espíritu Santo para nuestra vida.
Por ejemplo: la palabra de ciencia, palabra de sabiduría, la profecía, don de
fe, el discernimiento de espíritus, el de milagros, el de sanidades, el de
lenguas, (distinta orar en lenguas), el de interpretación de lenguas.
Recordemos que
no estamos orando en una dimensión natural, sino en una totalmente espiritual. Por
ello, no debe sorprendernos que mientras estemos orando en lenguas, el Espíritu
Santo nos dé una visión sobrenatural acerca de algo, guiándonos a orar por la
gente y dándonos claridad sobre las personas y situaciones, para que oremos
efectivamente y rompamos las fortalezas espirituales que los están
influenciando.
1 Corintios 12:8-10; (…) Porque a
éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia
según el mismo Espíritu… A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro,
discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro,
interpretación de lenguas (…)”
3.
El Orar en lenguas mientras leemos la Biblia, nos
la muestra en una nueva manera viva.
Lamentablemente
para muchos creyentes, leer la Biblia les parece desgastante y que les quita
tiempo y vida, que pueden usar leyendo otros libros que les da conocimiento
humano.
Juan 16:13; (…) Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él
os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino
que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir
(…).
La Biblia no son solo historias, ni un simple registro
de hechos pasados. El mismo Espíritu Santo que inspiró la escritura y el
ensamble de las Sagradas Escrituras vive dentro de cada creyente y desea guiarnos
a través de la Biblia, y hacer que las palabras salten de las páginas dándonos
entendimiento sobre temas confusos, y empoderándonos para aplicar la Palabra de
Dios en nuestro diario vivir. Él quiere mostrarnos lo que falta por venir y
ayudarnos a descubrir nuestro papel en la historia que Dios está desarrollando.
El Espíritu Santo “brilla como una linterna en la Escritura, mostrándonos las
cosas ocultas que no se ven a simple vista.”
Jeremías 33:3; (…) Clama a mí, y yo te
responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces
4.
Cuando oramos en lenguas, estamos hablando
directamente a Dios.
“Porque el que
habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios.” (1 Corintios
14:2)
Al orar en
lenguas, tenemos una línea directa con el presidente del universo. Algunas
veces, mientras oramos en nuestro idioma nativo, tenemos la tendencia a
desviarnos y distraernos en nuestra mente. Podemos empezar a quejarnos. Podemos
empezar presentar nuestra lista de peticiones – y cuando hemos terminado de
leérselas a Dios, nos sentimos más cargados que aliviados (por estar pensando
activamente en todas y cada una de esas circunstancias). Las lenguas nos
mantienen hablando directamente con Dios, orando de acuerdo a Su perfecta
voluntad.
Romanos 8:26-28; (…) Y de
igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de
pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles. Mas
el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados (…).
5. Orar en
lenguas, nos empodera para la batalla espiritual desde una posición de victoria.
“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica
en el Espíritu.” (Efesios 6:18).
El orar en lenguas no es una especie de fórmula
mágica que nos garantiza un estilo de vida libre y fácil de salud, riqueza,
prosperidad y todas esas necesidades. Jesús nos asegura que, en esta vida,
tendremos tribulaciones (nadie se escapa, así sea el mejor y más dulce creyente
del mundo. En el mismo pasaje, el mismo Jesús declaró que Él ha vencido al
mundo. La victoria ya ha sido asegurada en el Calvario.
Juan 16:33; (…) Estas cosas os he
hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo (…).
En momentos de prueba y ataque, es fácil estar
tristes, asustados y/o deprimidos y no sabemos qué o cómo orar. Pero es ahí
donde debemos darle la gloria a Dios por Su Santo Espíritu, que lo dejó como Su
manifestación en este mundo, para que sea nuestro consolador y ayudador en los
momentos de aflicción y/o tribulación.
Pablo nos recuerda “pues qué hemos de pedir como
conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles.” (Romanos 8:26).
Cuando estemos dando la batalla en el combate
espiritual contra los ataques del diablo y sus huestes de maldad, es fácil
comenzar oraciones que están de acuerdo con la intensidad del ataque, enfatizando
el problema en lugar de enfocarnos en la inmensidad de la victoria comprada con
la preciosa sangre, que Jesús ganó en la cruz. Orar en lenguas nos empodera
para estar de acuerdo con el plan de victoria de Dios para nuestra vida y
circunstancias, sin importar lo que está ocurriendo alrededor. No niega
la realidad; simplemente nos posiciona para estar de acuerdo con la verdad más
alta de la Escritura: que la victoria ha sido comprada, y es mía a través de
Jesucristo.
Conclusión:
Orar en lenguas
no nos hace mejores o más ungidos cristianos. No nos eleva instantáneamente a
un estrellato espiritual. Hay muchos creyentes que hablan en lenguas, pero
viven como los malvados. Sin embargo, las lenguas es un don importante y
disponible para los creyentes de hoy.
Lamentablemente
no usamos mucho este lenguaje privado para comunicarnos con Dios sin que el
diablo se entere ni entienda, porque parece estúpido, fuera de norma e inentendible
a nuestra mente natural humana.
Pero nunca
debemos olvidar que la sabiduría de Dios es infinitamente superior a lo que
nuestra mente natural puede entender, y si nos dejó establecido este método
para hablar y recibir de Él en oración, debe ser porque lo considera muy
importante para nuestro crecimiento espiritual, así parezca tonto.
El apóstol
Pablo nos recuerda la forma como Dios trabaja en nuestras vidas, para taparle
la boca a los intelectuales y sabios de este mundo:
“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para
avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar
a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no
es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.”
(1 Corintios 1:27-29)
Solo porque
nuestra mente no pueda entender los porqués de las maneras de Dios, no nos da
el permiso de ignorarlas. La oración en lenguas es con seguridad un misterio,
pero al mismo tiempo, es un poderoso don que no solo enriquecerá nuestra vida
de oración personal, sino que nos llevará a una mayor intimidad y comunión con
el Espíritu Santo.
Orar
en lenguas es uno de los principios básicos del Cristianismo y de lo
sobrenatural. Muchos no saben o no creen en el poder detrás de orar en lenguas.
El diablo trata de pelear contra el conocimiento de las lenguas en la mente de
muchas personas y en muchas iglesias, porque sabe que el que practica este idioma
privado con Dios, recibe revelación y empoderamiento del cual él no se
puede enterar.
[1] Reinhard
Bonnke fue un evangelista pentecostal germano-estadounidense, conocido
principalmente por sus misiones evangélicas en toda África. Bonnke había sido
evangelista y misionero en África desde 1967. Fecha de nacimiento: 19 de abril
de 1940, Königsberg, Fallecimiento: 7 de diciembre
de 2019, Orlando, Florida, Estados Unidos. Ayudó a cerca de 75,913,155 personas a entregar su vida a Cristo en
las últimas tres décadas.

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