COMO USAR NUESTRA AUTORIDAD


He estado pensando mucho en por qué no nos funciona la mayoría de las veces, nuestra autoridad sobre ciertos aspectos de nuestra vida; los más comunes, la provisión (contar con los recursos adecuados, trabajo); la salud (estar exentos o protegidos de enfermedades); la justicia; la libertad financiera (salir de deudas) y, en fin, sobre tantos aspectos que nos acosan en distintas etapas de nuestra vida. Veamos en la palabra que nos dice Dios al respecto.


Lucas 7:1-10(…) Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano. Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo. El centurión reconoció la autoridad espiritual de Jesús. Hay autoridad natural y autoridad espiritual.

Analicemos este pasaje de la escritura:
a)    El centurión reconoció que la autoridad que tenía era porque también él estaba bajo autoridad.
b)    Ese no soy digno, se refería a que como el no había buscado a Jesús, no consideraba digno por su vida de pecado, que Jesús viniera a él.
c)     Pero le dijo con toda la fe del mundo: Como yo sé lo que es ejercer autoridad, porque SE SOMETERME o ESTAR BAJO AUTORIDAD, reconozco su autoridad espiritual y diga solo una palabra y habrá restauración total en mi casa.

Eso es lo que sucede cuando nos humillamos ante Dios. Le reconocemos a Jesús su autoridad para sanar nuestro corazón y darnos nueva vida y RECIBIMOS SU PALABRA para salvación y nueva vida eterna con Él, y así poder, usar Su nombre y ejercer autoridad.

Y en cuanto a la autoridad humana, establecida en este mundo para gobernarnos, nos dice la palabra de Dios los siguiente:

Romanos 13:1-4; (…) Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación sobre si mismos (…)   

Y con estos versículos, tenemos una importante lección. No podemos caminar en autoridad si no estamos primero en sujeción alguna autoridad superior. Si usted desobedece, habla mal, critica y no se somete a la autoridad, el diablo hará con usted lo mismo. Pero si nos sometemos a nuestras autoridades podremos resistir al diablo, pues él ya no tendrá de que acusarnos.
1 Pedro 2:13; (…) Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, …, honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al Rey (…) 

Hay muchos que dicen, yo me someto a Dios, pero no a los hombres. Son unos mentirosos. Si se someten a Dios se deberían someter a Su palabra y Él nos pidió someternos a las autoridades naturales también (Presidente; Gobernadores; Alcaldes; Jueces, etc.).

¿Qué es la sumisión?
Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones. Ponerse bajo las órdenes, el mando o dominio de alguien. Tomar la posición, o rango dentro de un orden.
ü  La sumisión no es una elección. Dios nos dice SOMETEOS
ü  La sumisión no es estar de acuerdo. Jesús nos instó a decirle al Padre HÁGASE TU VOLUNTAD.
ü  La sumisión no es fácil. Jesús al tener dudas de aceptar la voluntad de Dios, SUDO SANGRE.

Ejemplos de orden y autoridad:
El reino de Dios no es socialista. Hay rangos en lo natural y también en las esferas espirituales.
En el mundo: Instituciones como: Cortes, Poder ejecutivo; instituciones para preservar el orden y la seguridad tales como Policía, Ejército, Armada; gobernadores, alcaldes, etc..
Los ángeles, tienen rangos entre ellos.
El cuerpo de Cristo, no todos tienen la misma función.

Por otro lado, cuando no entendemos ni acatamos la autoridad natural, ¿cómo nos sometemos a la espiritual? Es muy conveniente decir me someto a Dios, pero no le rindo cuentas al Pastor, ni a ningún gobernante del pueblo. Nadie sabe lo que Dios está tratando de hacer a través de esas autoridades establecidas, pero seguro que, con esa actitud, no está sometido a ninguno de los dos, ni a Dios ni a los gobernantes.
Hebreos 13:17; (…) Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso (…).

Vemos entonces que Dios nos dio 2 directrices claras.
1.     Estar bajo sujeción espiritual a los pastores de su rebaño.
2.     Estar sujetos a la autoridad humana (gústenos o no).

Los pastores (mensajeros de la palabra de Dios) son autoridad espiritual. Hay niveles de liderazgo y Dios quiere que nosotros respetemos las autoridades que han sido puestas sobre nosotros. Cuando estamos bajo autoridad, podemos tomar autoridad para proteger nuestras familias de cualquier mal, enfermedad, muerte, robo etc.
Por otro lado, tenemos autoridad para predicar el evangelio siempre.
Hechos 4:18-20; (…) Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído (…).
Hechos 5:17-20; (…) Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida (…)
Hechos 5:29; (…) Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (…)

En conclusión, si quiere tener autoridad, sométase a las autoridades establecidas por Dios.
a)    En lo espiritual, a sus pastores llámense sacerdotes o pastores evangélicos (aquellos que les suministran alimento de la palabra y les atenden sus necesidades espirituales)
b)    En lo natural, a sus gobernantes, así no nos guste su ideología política o su forma de ser o de vivir.

Lamentablemente, el pueblo de Dios (y me incluyó yo mismo en muchas ocasiones pasadas), por causa de nuestra ideología y falta del verdadero amor de Dios en operación hacia los demás, hemos denigrado de representantes de Cristo y de autoridades. Por desconocimiento y/o falta de aplicación de la palabra, caemos en todo lo contario.
a)    Deshonramos a nuestros pastores.
ü  Por causa de algunos sacerdotes que han tenido pésimos comportamientos sexuales, se ataca con furor a la Iglesia católica.
ü  Por causa de algunos pastores evangélicos que abusan de los diezmos y ofrendas, para su pecunio personal, se denigra de la labor de estos predicadores del evangelio.
b)    Por causa de ideología y/o características personales de nuestros dirigentes, que no nos gustan, los deshonramos, atacamos, ofendemos e insultamos, de manera descarada y pública.  Ya no se le hace caso a la policía, a los jueces, a los gobernantes. Se les dice asesinos, paracos, cerdos, guerrilleros, homosexuales, rateros, etc. se les ofende como personas y atacan a su familia en redes y en manifestaciones.

Dios nos recuerda hoy que de todo lo que el hombre o la mujer, sembrare, de eso mismo también cosechará.

Si queremos ejercer autoridad en nuestra vida y entorno, debemos TENER SUMISIÓN Y RESPETO.

En otro estudio analizaremos lo que dice Dios para los que están en autoridad y no la ejercen de acuerdo a Sus mandatos. Recordemos que ellos deben darle cuenta a Dios de sus abusos o de ejercer mal el poder delegado en este mundo.  No somos nosotros los que los juzgamos, eso le corresponde a Jesús cuando pasemos a Sus juicios.  Nuestro trabajo como cristianos, es obedecerlos y orar para que ejerzan una buena mayordomía en sus cargos, para beneficio de la sociedad.

Por último, sabemos que hay jerarquías en la autoridad humana. Presidente, gobernadores, alcaldes y entre ellos el Distrito Especial de Bogotá. Al leer esto, pienso en lo que está sucediendo en mi Colombia querida. El Presidente legítimamente elegido, da una orden, que independientemente de que guste o no, o de ideologías políticas, debe ser acatada. Y surge cualquier subordinado, que por Constitución debe acatar esa orden y se da el lujo de cuestionarlo en público, rechazar esa orden, manifestar al mundo su desacato y rebeldía y retarlo.
¿Y así quieren respeto y ejercer autoridad en sus localidades?
Solo pienso en lo que dice Dios al respecto.

Bendiciones

Pablo José

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