DISFRUTE DE SU TRABAJO
Todos
tenemos muchas cosas que hacer, pero Dios quiere que disfrutemos nuestra
jornada diaria.
Eclesiastés 2:24; (…) Lo mejor que podemos hacer es comer y beber, y disfrutar de nuestro trabajo. He podido
darme cuenta de que eso es un regalo de
Dios (…).
Si
estamos demasiado ocupados trabajando en nuestras fuerzas, le impedimos al
Espíritu Santo fluir en nuestras vidas. El es el ayudador perfecto, nos hace
rendir el tiempo, nos da ideas, nos ilumina para resolver cualquier situación,
nos da paz y tranquilidad cuando estamos trabajando si lo dejamos fluir en
nuestro diario quehacer, entregándole apenas lleguemos a nuestro sitio de
trabajo, el día, para que sea El permitiéndonos trabajar con gozo y con mucha
efectividad.
El
exceso de actividad hace que no seamos fructíferos en el reino de Dios. Él no
nos puso en este mundo solo para trabajar, luchar, acumular cosas y
estresarnos. Él quiere que primero que cualquier cosa lo disfrutemos a Él y a
su creación.
Debemos
sacar tiempo para disfrutar lo que Dios nos ha dado. Entreguémosle este día al
Espíritu Santo, alabemos a Dios y disfrutemos hoy nuestra casa, familia,
trabajo y gocémonos hasta con nosotros mismos.
Salmos 98:4
Habitantes de toda la tierra, griten con todas sus fuerzas: ¡Viva
nuestro Dios!» ¡Alábenlo con himnos y cánticos alegres!
Bendiciones
Pablo
José

Comments
Post a Comment