HISTORIA DE LA AUTORIDAD ESPIRITUAL
1.
Dios
le dio al hombre completa autoridad sobre las naciones.
Génesis 1:26; (…) Entonces dijo Dios: Hagamos al
hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los
peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y
en todo animal que se arrastra sobre la tierra (…).
Su deseo siempre ha sido gobernar la
tierra a través del hombre. En ningún momento dijo que Él, directamente,
gobernaría sobre la tierra.
Génesis 2:8; (…)
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al
hombre que había formado (…)
Cuando Dios creó al hombre lo hizo
para gobernar la tierra. Dios es el Dios que no cambia.
Malaquías. 3:6; (…) Porque yo Jehová no cambio;
por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos (…).
Dios es el mismo ayer, hoy y por los
siglos.
Hebreo 13:8; (…) Jesucristo es el mismo
ayer, y hoy, y por los siglos. (…)
Y es el Dios que no es hombre para
que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta.
Números 23:19; (…) Dios no es hombre, para que
mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló,
¿y no lo ejecutará? (…)
Para eso nos puso a nosotros allí, y
nos dio sus capacidades y habilidades haciéndonos a imagen y semejanza.
Salmo 8:4-6; (…) Digo: ¿Qué es el hombre, para
que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho
poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste
señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies
(…).
ANGELES: ELOHIM, El Dios único y
verdadero. Dios nos hizo un poco menores que El mismo. El universo fue creado
para la tierra, la tierra para el hombre y el hombre para Dios.
Dios hizo a Adán justo, a su imagen.
Dios es justo. No tenía ninguna vergüenza o inferioridad. Le puso a cargo de
todo lo creado. Le dio responsabilidad y autoridad.
Isaías 61:10 10; (…) En gran manera me gozaré en Jehová,
mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de
salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a
novia adornada con sus joyas (…)
Dios le dio al hombre un atuendo
especial, la corona de gloria, y el manto de justicia. Este atuendo
representaba su autoridad espiritual.
2.
El
hombre perdió la autoridad
Génesis 3:10; (…)
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba
desnudo; y me escondí (…).
¿Cómo fue que el hombre cayó?
El enemigo tentó a la mujer. Porque
ella tenía un conocimiento parcial de la verdad. Esto nos muestra las
estrategias del enemigo. Engaña cuando alguien no conoce la verdad.
¿Qué perdió el hombre?
Perdieron allí su justicia y con ello
todo lo demás. Perdieron la habilidad de acercarse a Dios sin sentido de
vergüenza, culpabilidad o inferioridad.
¿Quién se alejó de quién?
Adán se escondió. Se nos ha dicho que
Dios se enojó tanto que dejo al hombre. Pero no es así. El hombre es quien se
aleja de Dios. La falta de Justicia nos impide acercarnos a Dios.
3.
Satanás
usurpo la autoridad que perdió el hombre.
Por esta razón la palabra llama en 2
Corintios 4:4 “el dios de este siglo” a Satanás. También cuando Jesús se
refería al diablo le llamaba en Juan 12:31 “el príncipe de este mundo”
4.
Cómo
devolvió Dios la autoridad al hombre
Lo hizo a través de Jesús. ¿Cuál fue
la primera profecía por la Biblia del plan de redención? Génesis 3 La semilla
de la mujer que le aplastaría la cabeza a la serpiente.
Cuando una persona recibe a Jesús,
esta persona es declarada legalmente justa. Es parte de la redención de
Dios. Dios legalmente nos hace justos, nacidos de nuevo en el reino de Dios. La
sangre de Jesús no solo cubre el pecado, si no que nos limpia del pecado. Además,
también cambia nuestra naturaleza pecaminosa, dándonos la naturaleza de Dios.
No tenemos que buscar pagar por nuestra justicia, Cristo
pago por ella.
Efesios 2:5-6; (…) aun estando nosotros muertos en
pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y
juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús (…)
Efesios 2:8-9; (…) Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues
es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (…).
Y
para entender la Gracia de Dios, quién nos amó tanto que DIO en sacrifico a Su
único hijo, para que pudiéramos volver a tener autoridad, integrarnos a Su
familia y asegurar nuestro lugar en el cielo, a Su lado, por toda la eternidad,
los dejo con un chiste:
Un
hombre llego al cielo y lo recibe a Jesús. El hombre feliz viene a saludarlo y
Jesús el detiene y le dice, hijito solo puedes entrar si tiene 100 puntos.
-
100 puntos, replica el hombre. ¿Cómo se reciben estos puntos?
Jesús
le contesta – Cuéntame que hiciste en tu vida que amerite puntos en el cielo.
-
Bueno, pues yo iba todos los domingos a la iglesia y ayudaba en el ministerio
de niños.
A
lo que Jesús le responde - Si, pero te quejabas todas las mañanas al
levantarte, y lo hacías de mala gana. 0 puntos.
-
Uhmmm, - Piensa el hombre diciendo, - pues yo amaba a todos mis amigos, los
trataba muy bien, mostrándoles tu amor.
Jesús
entonces le responde – Si, pero no amabas a nadie más, solo a los tuyos y a los
que estaban afuera no les mostrabas mi amor. 0 puntos.
-
Esto si tiene que ser de algo – Yo recibí a tu pastor en mi casa, lo invite a
almorzar, y tu dijiste que “el que recibe a un profeta recompensa de profeta
tendrá.”
Jesús
lo mira, y le dice – ¿Pero que le diste de comer?, una sopa, y cuando abriste
la nevera escondiste el churrasco para que tu esposa no lo viera. 0 puntos,
debería es descontarte, pero aún no tienes.
El
hombre perplejo, bajando la cabeza dice – Si no es por la gracia de Dios no voy
a poder entrar. A lo que Jesús le responde, - Bien has dicho. 100 puntos.
No
podemos entrar al cielo sino por la gracia de Dios.
Bendiciones
Pablo
José

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