NO TENEMOS ESPÍRITU DE TEMOR
Ante
el miedo global y la agitación económica como consecuencia del coronavirus, hoy
los invito a meditar lo siguiente. Como cristianos, ¿cómo debemos responder a
esta alarmante situación?
Yo decidí
aferrarme a la palabra de Dios y meditarla, declarar protección sobrenatural sobre
mi vida, la de mi familia en Colombia y especialmente sobre mi hija menor, su esposo
y mis 3 nietas hermosas que viven hace 10 meses en Livorno, Italia. Estoy creyendo
las escrituras que me recuerdan que con Mi DIOS no debo tener ningún
temor. Veamos una:
2 Timoteo 1:7; (…) Porque no nos ha dado Dios
espíritu de temor ni cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (…).
Veamos otra:
Salmo 34:4; (…) Busqué a Jehová, y él me oyó, y
me libró de TODOS mis temores (…)
Esa
palabra “todos”, se refiere a cada miedo que invade nuestra vida.
¿Somos
capaces de vivir sin tener miedo? ¿Se puede estar tranquilo ante la paranoia
que ya invade a la misma Bogotá? ¿Somos capaces de estar inmunes a contagiarnos
de angustia, al ver gente comprando como loca lo que más pueda en los
supermercados, para acuertelarse en las casas?; o al escuchar a la alcaldesa hablando
ya de cerrar el ingreso a Bogotá, etc.
Yo
afirmo como un creyente en la obra que hizo Jesús por todos nosotros, sus hijos,
que SI podemos vivir tranquilos. Esta es una de las tantas pruebas de nuestra
fe.
Tenemos
la oportunidad de levantarnos todos los días, creyendo y proclamando una declaración,
en lo más profunda de nuestro corazón, acorde con el versículo de Isaías
41:10;
(…)
No temo, porque Dios está conmigo, no me angustio, porque Tu eres mi Dios. Me
fortaleces y me ayudas, me sostienes con Tu diestra victoriosa (…).
Y
en Isaías 41:13, nos recuerda: (…) Porque yo Jehová soy tu Dios, quien
te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo (…).
.
Esa
es la promesa que Dios nos da. Somos LIBRES del miedo. Dios es amor y en el amor, NO HAY TEMOR, o sea
que. si estamos en Dios, no tenemos temor.
El
miedo ya no tiene poder ni control sobre un cristiano que se aferra a la palabra
de Dios.
ü
Ante
nuestras dudas, Dios nos habla con Su palabra a nuestro corazón y nos fortalece
con el increíble poder de Su santo Espíritu.
ü
Ante
nuestras preocupaciones, Él nos da Su paz que sobrepasa todo entendimiento. Somos
intocable se invencibles en Él.
ü
Ante
nuestros miedos, Él nos asegura que está al lado nuestro, que nunca nos desampara
y que camina por este valle de sombra y de muerte con nosotros, apoyándonos en Su
vara y Su cayado. Salmo 23:4; (…) Aunque ande en valle de sombra de
muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara
y tu cayado me infundirán aliento (…).
El salmo
91 versículos 5 a 7, es un llamado a NO tener miedo, especialmente de las
PESTILENCIAS como este nuevo virus:
(…) No temerás el terror nocturno, ni
saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán
a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará (…).
Nosotros,
que buscamos a Dios y meditamos Su palabra todos los días, somos los que hacemos
salir corriendo al miedo. Somos el templo del Espíritu Santo y ni el diablo, ni
sus espíritus malignos de enfermedades, pueden convivir en el mismo lugar con
el Espíritu de Dios.
1 Corintios 6:19; (…) ¿O ignoráis que vuestro
cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual
tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Y,
por último, yo vivo tranquilo porque entre otras, me aferro a esta maravillosa escritura:
“Por
nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios
en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que
sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:6-7)
¡Gracias
doy a mi Dios por Su victoria sobre todo temor!
Bendiciones
Pablo
José

Comments
Post a Comment