La Medicina del cristiano para el cuerpo y el alma



Salmo 107:20; (…) Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina (…).
Juan 1:14; (…) Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad (…).
§  Jesús es la palabra que se hizo carne.
§  Él es el ejemplo de lo que la palabra de Dios puede hacer.
§  Jesús nunca se rehusó a sanar a quienes vinieron a Él.
§  La Palabra de Dios hablada por nosotros, hará exactamente lo mismo que Jesús haría en cuanto a la sanidad.
Proverbios 4:20-23; (…) Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida (…).
La palabra hebrea aquí usada es מַרְפֵּא Marpé que significa: Cura, sanidad, salud, remedio, medicina, liberación, solidez y placidez.
§  La palabra de Dios es medicina y salud, es una cura, es un remedio para hacernos sólidos y mantenernos sanos.
§  La PALABRA es medicina para nuestro cuerpo. La medicina de Dios (Su Palabra) es tal cual como la medicina que es prescrita por un doctor, debe ser tomada internamente para que haga efecto y sane, y se debe aplicar la dosis con la frecuencia correcta.
§  Hay sabiduría en la palabra de Dios, debemos obedecerla y atesorarla en nuestros corazones. Dios quiere lo mejor para nosotros y cuando vivimos como a Él le agrada y como Él nos dice, recibimos vida espiritual y salud física. Muchas veces, solo con decidir descansar en Él y entregarle nuestras preocupaciones, nuestro cuerpo se renueva al llenarse de su paz y disfrutar de su compañía.

Transcripción y explicación de la receta para toda dolencia o enfermedad.
                

a)   Recibir la palabra de Dios

§  Hijo mío, está atento a mis palabras.
§  Procure buscar que dice Dios (diagnóstico) con respecto a su situación, dolencia o enfermedad.
§  Póngale atención a Dios, él tiene el mejor de los reportes.
Salmo 103:1-3; (…) Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias (…).
1 Pedro 2:24; (…) Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados (…).

b)   Estimar la palabra de Dios como superior

§  Inclina tu oído a mis razones.
§  El mundo también le va a dar reportes, el diablo, la carne. Si escuchas algo diferente a la palabra, Dios te pide, deséchalo, escógeme a mí.
§  Pero Jesús ya dijo que por su llaga yo ya FUI sano. (no soy ni voy a ser, ya FUI)
§  La enfermedad puede ser real hoy, pero la realidad cambia. La verdad es que yo soy sano por la palabra de Dios y por las heridas (que volvieron su cuerpo una llaga). Y la palabra de Jesús es la VERDAD inmutable.
Juan 16:46; (…) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (…).
Mateo 24:35; (…) El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (…).

c)    No te dejes desconcentrar.

§  No se aparten mis palabras de tus ojos.
§  El propósito de los reportes médicos es que empieces a poner tu mirada en el mundo, en el príncipe de este mundo.
§  Tengo un hermano medico quién alguna vez me comentó que es normal que cuando dan un diagnóstico, tiendan a exagerar o agravar un poco, para que la familia se prepare eventualmente para una fatalidad y/o para que el paciente se ponga juicioso aceptando las recomendaciones.
§  Es ahí, en el momento del diagnóstico, que uno agradece al médico, pero ponemos nuestros ojos en Jesús y en lo que al respecto dice Su palabra, para poner en operación nuestra fe perfecta.
Hebreos 11:1-2; (…) Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (…)
§  No te quedes mirando las circunstancias.
§  Regocíjate en la palabra de Dios.
Salmo 119:62; (…) A medianoche me levanto a darte gracias por tus justos decretos (…).
Ilustración: Algunos preguntan más de la cuenta, dicen que es para combatir mejor la enfermedad, pero usted no tiene que ir a google a buscar que es según los síntomas y a llenarse de temor abriéndole las puertas al diablo.
Salmo 103:1-3; (…) Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.  Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias (…)
§  Piense mejor en Dios y en lo que Él ha hecho por usted, en la cruz. Que por su llaga fuimos curados.
Isaías 53:4; (…) Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido (…).

d)   Medita en la palabra de Dios.

§  Guárdalas en medio de tu corazón.
§  No puede ser solo algo mental, comienza allí, pero debe llegar más profundo. La palabra es una semilla, y debe echar raíz para dar fruto. La semilla es buena, no dudamos de su capacidad, pero el terreno determina el margen de multiplicación de la semilla, lo que produce. Si está en el corazón lo vas a sentir, te vas a gozar.
§  Usted se deleita en la palabra.
Salmo 119:14-16; (…) Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras (…).
Este paso tiene una subdivisión. GÓZESE en la Palabra de Dios.

e)     Guarda tu corazón.

§  Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de impedir que sea dañado nuestro corazón.
§  El terreno (corazón) no discierne la semilla, y yo lo debo proteger, para sembrar solo la palabra de Dios.
§  No deje que vengan espinos, cosas que ahogan y se roban la cosecha.
§  Debemos escoger la vida.
§  La palabra en su corazón será mostrada por su palabra. Su palabra (lo que declare) es su decisión.

Apliquemos esta receta en nuestras vidas. Nunca falla. Y tomemos la medicina de Dios juiciosos y con constancia. Practique con las píldoras y jarabes que Dios les manda todos los días por este medio.

Bendiciones

Pablo José

Comments

Popular posts from this blog

SE FUE MI HERMANA BETITA

EL AYUNO - ENFRENTAMIENTO CARNE vs. ESPÍRITU

PONGÁMOS ORDEN A NUESTRA VIDA - PRIORIDADES CRISTIANAS