LAS CLAVES DE LA ORACIÓN (QUE NOS ENSEÑÓ JESÚS)


La oración es el privilegio más grande que tenemos y el gozo más preciado, puesto que por medio de ella mantenemos comunión con nuestro Padre y es el medio más grande para triunfar. Debe ser la llave del día y el cerrojo de la noche.


Veamos algunas claves simples de la oración, que nos dejó dichas Jesús en Su ministerio Terrenal:

Mateo 6:6 -7
Reina Valera 1960
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
Lenguaje Sencillo
Cuando alguno de ustedes ore, hágalo a solas. Vaya a su cuarto, cierre la puerta y hable allí en secreto con Dios, su Padre, pues él da lo que se le pide en secreto.
Cuando ustedes oren, no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios. Ellos creen que, porque hablan mucho, Dios les va a hacer más caso.
Nueva Traducción Viviente
Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará.
Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los seguidores de otras religiones. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta sólo por repetir las mismas palabras una y otra vez.

Reina Valera 1960
Lenguaje Sencillo
Nueva Traducción Viviente
Entra a tu aposento y cierra la puerta.
Hágalo a solas, en su cuarto y cierre la puerta.
Apártese a solas y cierre la puerta.
Ora al Padre que está en lo secreto
Hable allí en secreto con Dios su Padre.
Ora a tu padre en privado.
Tu padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.
El da lo que se le pide en secreto.
Tu padre que todo lo ve, te recompensará.
Y orando no uséis vanas repeticiones como los gentiles.
Cuando oren no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios.
Cuando ores no parlotees de manera interminable, como hacen los de otras religiones.
Ellos piensan que por su palabrería serán oídos.
Ellos creen que porque hablan mucho Dios les va a hacer más caso.
Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez.


Armemos entonces, con estas tres versiones, nuestra propia versión o interpretación parafraseada, de la forma como debemos orar, con base en lo que nos enseñó nuestro señor Jesús, (quien era un maestro en orar al Padre):

“Cuando alguno de ustedes ore, vaya a su sitio privado de oración, solo, en secreto, donde nada ni nadie lo moleste, y hable con Dios El Padre, no repita como loro mojado rezos que alguien más ya hizo, más bien haga lo que a Él le gusta, como es que le comente sus cosas personales, que le cuente sus problemas, sus alegrías, sus proyectos. Dele las gracias, pídale con confianza su ayuda, apoyo, guía, consejo, dígale que lo ama de corazón, que lo necesita y repose un rato en Su presencia. Recuérdele las promesas que nos hizo  en Su palabra y dígale que usted kas cree y las reclama en el nombre de Jesús. Trate de escuchar que le dice a su corazón. Dele las gracias por su vida y por todo lo que Él le ha regalado por medio de su amado hijo Jesús. Y espere la respuesta que Dios Padre le dará ante los ojos del público, de todo eso que usted le pidió en su lugar secreto.”

La pregunta es entonces. ¿Cómo oramos? ¿Estamos siguiendo al menos estas pequeñas recomendaciones que nos dejó nuestro amado Jesús, el hijo de Dios, quién es la persona que en este mundo más relación tuvo con Su Padre precisamente por Su vida diaria de oración?

Yo no oro solo para pedir. Oro para hablar con Dios. La oración es una comunión de dos vías con Dios. Le hablo y le escucho. Yo busco a Dios todos los días en oración, porque lo amo. Todos los días debo estar en la presencia de Dios por medio de la oración. Ningún hombre o mujer es más grande que su vida de oración.

Practiquemos y veremos los resultados. FUNCIONA.

Bendiciones

Pablo José



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