TRANSFORMADOS POR LOS PROBLEMAS




LAS TRIBULACIONES SON MOMENTÁNEAS
2 de Corintios 4:17 -18; (…) Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas (…).
Detrás de cada problema hay un propósito en el desarrollo de nuestro carácter de cristiano. Dios se vale de las circunstancias que afrontamos cada día, para templar y desarrollar nuestro carácter. ¿Por qué? Por que enfrentamos circunstancias veinticuatro horas al día, pero todas son temporales y sirven para forjar nuestro carácter y desarrollar una Fe más fuerte a medida que vamos superando las pruebas de la vida. Las cosas que se ven son temporales. Todo lo que me esta pasando hoy, bueno o malo, es temporal. Las cosas de Dios que no se ven con los ojos físicos son ETERNAS y son las que valen la pena.

JESÚS NOS ADVIRTIÓ QUE TENDRÍAMOS PROBLEMAS EN EL MUNDO
Juan 16:33; (…) Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo (…).
1 de Pedro 4:12-13; (…) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría (…).
En la vida siempre hay conflictos y problemas y cuando solucionamos uno, nos espera otro, y cada uno de ellos es significativo para el proceso de crecimiento espiritual. La palabra de Dios es clara en cuanto a que en EL tenemos paz. Sabemos que Jesucristo venció al mundo, venció al diablo, y si desarrollamos una vida de oración, de estudio y meditación de la Biblia, nos encontraremos con Dios a diario, tendremos Su presencia activada en nuestras vidas y obtendremos la paz que sobrepasa todo entendimiento.

LOS PROBLEMAS ME ACERCAN MAS A DIOS
Salmos 34:18-19; (…)  Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová (…).
Cuando estamos sufriendo hacemos las oraciones más auténticas, no tenemos tiempo para trivialidades. En los momentos de sufrimiento conocemos cosas acerca de Dios que no podríamos conocer de otra forma. Los problemas nos obligan a mirar a Dios y a depender de El más que de nosotros mismos o de las amistades del mundo. Nunca sabrás que Dios es todo lo que necesitas hasta que El sea todo lo que tengas. Dios usa todo lo que nos pasa para bien, todo lo que nos pasa tiene significado espiritual. Es su promesa que de todas las aflicciones nos librará.

DIOS TIENE UN PLAN PERFECTO PARA MI VIDA EN LA TIERRA
Romanos 8:28-39; (…) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (…).
Sólo en el cielo se hace todo como Dios quiere que se haga, por eso debemos orar pidiendo que se haga la voluntad de Dios también en la tierra. Sabemos que Dios tiene el control completo de nuestro universo (el de nosotros sus hijos, no el de los hijos del mundo que no lo han invitado a vivir dentro de ellos) y que nos ama, y que tiene un plan maestro para cada una de nuestras vidas, que no somos casualidad ni destino, ni suerte, sino que nos escogió, nos llamó, nos justificó y nos glorificó. (Ya lo hizo en la cruz). Ese plan de Dios para cada uno de nosotros, mientras se perfecciona o ejecuta, involucra todo lo que nos pasa en esta vida, incluidos los errores, los pecados, las heridas, la enfermedad, las deudas, la muerte de seres queridos, etc. Dios puede producir algo bueno del peor mal y mientras estamos en la tribulación sabemos que DIOS siempre está a nuestro lado y nunca deja de amarnos. Nada de lo que nos pasa son actos aislados, todo esta obrando para formar mi carácter, todo tiene que ver en el proceso de hacerme como Cristo. El Propósito de Dios está por encima de nuestros problemas, de nuestro dolor o incluso de nuestro pecado, todo lo cual superaremos pegados a EL. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que las promesas de Dios, son solo para los hijos de Dios.

MI CARÁCTER DEBE FORJARSE PARA LLEGAR A SER COMO EL DE CRISTO
Romanos 5:3-4; (…) Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza (…).
Lo que pasa fuera de tu vida no es tan importante como lo que sucede dentro. Las circunstancias son temporales, pero el carácter que se está moldeando al gusto de Dios durará para siempre.
1 de Pedro 1:7; (…) aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo (…),
En la medida en que supero las tribulaciones confiando en Dios para suplir todo lo que necesito, mi carácter se va moldeando en un proceso de quemar todo lo que me estorba para poder acercarme mejor a Dios (voy acabando con los actos de la carne, el orgullo, la falta de humildad, la falta de perdón, la crítica, lascivia, pereza, etc.). Este proceso de limpieza interior es como el que se usa para refinar un metal precioso y al final del mismo habremos quemado lo que nos sobra, lo que nos pesaba y alejaba de Dios y aprendemos a caminar confiando solo en EL.
Santiago 1:3; (…) sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia (…).
Como la intención de Dios es hacerme como Jesús, debemos pasar a través de las mismas experiencias que Jesús atravesó; la soledad, la tentación, el estrés, la crítica, el rechazo y muchos otros problemas.
Hebreos 5:8-9; (…) Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen (…)
cristo se perfecciono ante los ojos de Dios para poder hacer obedientemente la voluntad perfecta de Dios para El en la tierra; que muriera en la cruz por todos nosotros, única forma para salvar a la humanidad y podernos volver a acercar a Dios.
Romanos 8:17; (…) Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados (…).
Casi nunca los problemas manejados en nuestras propias fuerzas sin depender de Dios, van a dar los resultados que Dios quiere para nuestra vida y por eso la clave está en responder a los problemas como Jesús lo hubiera hecho, de manera que esos problemas nunca me aparten de la voluntad perfecta de Dios para nuestra vida.

NADA ME DEBE APARTAR DEL CUMPLIMIENTO DEL PLAN DE DIOS PARA MI VIDA. MIS OJOS DEBEN ESTAR PUESTOS EN LA META QUE ME PUSO DIOS PARA PODER RECIBIR LOS GALARDONES EL DÍA DE PASAR AL PODIO.
Jeremías 29:11-12; (…) Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré (…).
Hebreos 12:10-11; (…) ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados (…).
Dios sabe qué nos dejó establecido para hacer en esta tierra a cada uno de nosotros. El diseñó el plan que debemos ejecutar según sus propósitos. Es importante que nos concentremos en el plan de Dios y no en nuestro dolor o nuestro problema, el cual siempre será pasajero o temporal y se solucionará de la mano de Dios.
Hebreos 12:2; (…) puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios (…).
Hebreos 11:26; (…) teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón (…).
2 de Corintios 4:17-18; (…) Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas (…).
No miremos al mundo ni a nuestro interior porque nos afligimos, nos deprimimos. Miremos a Cristo y descansemos en EL. No nos quedemos pensando a corto plazo, mantengamos la mirada enfocada en la meta, en Cristo.
1 de Tesalonicenses 5:18; (…) Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús (…)
Filipenses 4:4; (…) Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! (…)
Lucas 6:23; (…) Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas (…).  
Alegrémonos al saber que Dios está con nosotros en medio del dolor, la ansiedad y el desespero. Dios nunca nos dejará solos. Nunca nos demos por vencidos, seamos pacientes y persistentes.
Santiago 1:2-4; (…) Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna (…).

Cuando tengamos problemas, como los que nos genera en mayor o menor medida este encerramiento forzado por la pandemia, nunca nos preguntemos ¿por qué a mí? Sino ¿qué tengo que aprender de esta situación? Y confiemos en que Dios sigue haciendo lo que es correcto.
Hebreos 10:36-38; (…) porque os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.  Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. (…)

Bendiciones. Espero que esta palabra de Dios nos reconforte y permita seguir esforzándonos un poco más. “Quédate en casa” que esto pronto pasará.

Bendiciones
Pablo José


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