ENTENDIENDO LA FE CRISTIANA




1.     Fe es la confianza puesta en la palabra de alguien: Es la confianza que puedo tener en lo que alguien me dice. Para tener Fe en alguien (ser humano o Dios) primero debo escuchar y luego aceptar como verdad lo que escucho. Si yo no oigo no voy a tener Fe. Pablo dice que si no se predica la palabra ¿cómo puede ser salva la gente? Hay dos componentes. Si yo no oigo ¿cómo puedo tener Fe? Y si no acepto lo que escucho ¿cómo puedo tener Fe?
Romanos 10:8 y 13-17; (…) Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de Fe que predicamos: que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.  Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!  Más no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?   Así que la Fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (…).
Lamentablemente es posible escuchar la palabra de Dios y no tener Fe, pues al mismo Jesús lo escucharon y no le creyeron.
Marcos 16:15-16; (…) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado (…).
Juan 20:24-29; (…) Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron (…).

2.    Fe es la convicción que usted tiene de recibir las cosas que le ha pedido a Dios ahora, aunque la manifestación de estas tome un tiempo.
Es confiar en que Dios me dio ya las cosas, aunque la manifestación física tarde un tiempo. Con mi creencia y mi boca yo llamo algo que no puedo ver en este momento, pero ES REAL. Yo lo hago manifiesto en esta tierra, por medio de la Fe.
Romanos 4:17; (…) como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen (…)
Yo debo ver las cosas HECHAS con mis ojos ESPIRITUALES. Abrahán creyó SIN VER la manifestación física de su hijo. Él se declaró PADRE DE MUCHAS NACIONES y fue llamado el padre de la Fe.
Cuidado acá. Fe NO ES llamar a las cosas que son realidad hoy, como si no lo fueran. Eso es mentira. Si tengo dolor de cabeza, pues es así, lo tengo y no lo niego. Pero, la Fe le dice al dolor de cabeza, TE VAS en el nombre de Jesús y se tiene que ir, si creo que Jesús ya me sanó. Ahí YO LLAMO LO QUE NO ES (ausencia real hoy de dolor) COMO SI YA SE HUBIERA IDO (como si ya hubiera desaparecido ese dolor).

3.    Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.
Cuando somos salvos empezamos una relación con Dios y si le obedecemos y vemos que Él es fiel, podemos crecer en nuestra fe. Mi Fe debe basarse en estar plenamente convencido que Dios me ama y quiere bendecirme de diferentes maneras.
Hebreos 11:1; (…) Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (…).
Debemos CREER en Dios por lo mejor. Hay 2 tipos de Fe: Fe Natural (la de nuestros sentidos físicos, mental, carnal) y FE Sobrenatural (la de Dios, espiritual). Todos los creyentes hemos recibido con Cristo, UNA MEDIDA DE FE sobrenatural en nuestro espíritu.

4.    Fe Es una elección seguida por una acción.
Yo decido creer o no en Dios. Tomas escogió no creer a Dios. Yo puedo escoger agradar a Dios o no. La FE es una expresión de mi vida. La forma en que yo vivo es un testimonio al mundo de si realmente CREO en la palabra de Dios (salud, prosperidad, paz, gozo, etc.). La FE se puede VER en la actitud de la persona. Pablo VIO la Fe del enfermo en Lystra y le impuso manos porque sabía que iba a recibir su sanidad. Se actúa como si ya se tuviera lo pedido y se demuestra en la actitud de gozo y paz en medio del problema.

5.    La FE NO ES NEGACION
La Fe no implica que yo NIEGUE la realidad de lo que está sucediendo en este mundo. Repito, si se tiene cáncer yo debo reconocer el diagnóstico médico. La diferencia radica EN CÓMO ACTUO ante una realidad o ante unas circunstancias. En este caso, reconozco el cáncer, PERO, actuó creyendo que soy sano por las llagas de Cristo y me posiciono de mi salud, ordenándole que se vaya de mi cuerpo por las llagas de Cristo. Si mi fe me da para no hacerme ningún tratamiento, bien, pero si no, pues siga las instrucciones del médico, pero créale a Dios por su salud y por ese tratamiento que Dios apoyará por medio de las medicinas y del médico y camine en su nivel de FE, hasta que Dios mismo le revele que camine sin el bastón médico o de las medicinas.
Nunca debo negar los hechos porque eso es mentira (pecado). La realidad es TEMPORAL y cambia; hoy tengo gripa (realidad) y en 5 días ya no (cambió la realidad anterior). La verdad ES INMUTABLE y es CRISTO, (Yo soy el camino, LA VERDAD y la vida). Y Cristo no cambia NUNCA.

Conclusión
El creyente en Cristo y en Su obra y Su sangre, pone sus ojos es en la palabra de DIOS y en Su hijo Jesús, quien es el que HACE VERDAD LO QUE ESTOY CREYENDO EN MI FE. Esa es la verdad y hacia ella (Su palabra) pongo el timón del buque de las realidades temporales de mi vida, y se tiene que mover todo hacia ese único destino, LO QUE DEJÓ ESTABLECIDO DIOS EN SU PALABRA, por el camino de Fe, viendo transformar la realidad de hoy, en la verdad de siempre. JESÚS el CRISTO.

Bendiciones
Pablo José

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