¿ESTAMOS DANDO FRUTO?
La palabra
de Dios nos indica que todo creyente que tenga a Jesús en su corazón como su
único Señor y decida permanecer unido a ÉL, recibe el regalo del Espíritu Santo
y DEBE dar fruto, pues, de lo contrario será como la higuera que terminó SECA y
marchita. En otras palabras, si no damos fruto, seremos desechados y echados al
fuego eterno.
Mateo 21:19; (…)
Y vio por allí una higuera. Pero cuando se acercó, no encontró ningún
higo para comer. El árbol sólo tenía hojas. Entonces, Jesús le
dijo: «¡Nunca volverás a dar higos!» En aquel mismo instante, el árbol se secó (…).
Mateo
7:19; (…) Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego (…).
Lucas 3:9; (…) Cuando
un árbol no produce buenos frutos, su dueño lo corta de raíz y lo quema. ¡Y Dios ya está listo
para destruir a los que no hacen lo bueno! (…)
Juan 15:5-6; (…)
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva
mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no
permanece, será echado fuera como
pámpano, y se
secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden (…).
¿Y cuál es el
fruto que debemos dar los hijos de Dios? Está definido claramente en la
palabra:
Gálatas 5:22; (…) Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley (…).
Para
entender mejor las manifestaciones del fruto, que debe dar el espíritu
de un creyente, transcribimos las definiciones de cada una de ellas, fácil
manera de revisarnos en el espejo de la palabra para ver cuál de esas
manifestaciones está SECA, y orar al Padre para que nos PODE, vivifique (abne)
y riegue con el agua de Su Espíritu, para empezar a dar ese fruto.
Amor.
1. Sentimiento intenso del ser humano
que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y
unión con otro ser.
2. Sentimiento hacia otra persona que
naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos
completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. Sentimiento de afecto, inclinación
y entrega a alguien o algo.
Gozo.
1. Sentimiento de complacencia en la
posesión, recuerdo o esperanza de bienes o cosas apetecibles.
2. Alegría del ánimo.
3. Llamarada que levanta la leña
menuda y seca cuando se quema.
Paz.
1. Sosiego y buena correspondencia de
unas personas con otras, especialmente en las familias, en contraposición a las
disensiones, riñas y pleitos.
Paciencia.
Benignidad
1. Afabilidad, benevolencia, piedad.
2. Templanza, suavidad, apacibilidad
Bondad.
1. Cualidad de bueno.
2. Natural inclinación a hacer el
bien.
3. Acción buena.
4. Blandura y apacibilidad de genio.
5. Amabilidad de una persona respecto
a otra
Fe.
1. En la religión católica, primera
de las tres virtudes teologales, asentimiento a la revelación de Dios,
propuesta por la Iglesia.
Mansedumbre.
4. En el ganado lanar, cabrío o
vacuno, carnero, macho o buey (manso) que sirve de guía a los demás.
Templanza.
1. Moderación, sobriedad y
continencia.
2. Benignidad del aire o clima de un
país.
3. Armonía y buena disposición de los
colores.
4. Una de las cuatro virtudes cardinales, que
consiste en moderar los apetitos y el uso excesivo de los sentidos,
sujetándolos a la razón.
La palabra
de Dios es muy clarita y se interpreta sola. Es muy simple el ejercicio al que nos
invita papá Dios hoy. Revisemos estas manifestaciones o estos 9 gajitos, del
fruto que deberíamos estar dando, como buenos discípulos de Jesús. ¿Pasamos la prueba?
Yo no lo he logrado aún y se en cual o cuales estoy seco. Se logra endulzar algunos
y hacer crecer los otros, solo con estudiar, meditar y orar la palabra de Dios.
Bendiciones
Pablo
José

Amén amén y amén. Gracias por este poedroso compartir.
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