GANÉMOSLE AL CANSANCIO
Yo ya
perdí la cuenta de los días en que no me arrimo ni a la puerta del garaje de mi
casa. He salido en todo este tiempo 3 veces, a unas terapias para la nueva
pierna ortopédica y por un máximo de 3 horas y sin contacto con nadie.
Yo ya estaba acostumbrado por mi incapacidad, a estar todo el día en la casa.
Pero la verdad, esto cansa, He visto memes diciendo que ya están “cansados de
descansar”. Y se inventan juegos, ejercicios, lecturas. Yo he hecho 2
diplomados virtuales de finanzas y esta actividad de pensar un tema basado en
la palabra y preparar el mensaje, me consume un tiempo muy rico, me sumerjo en
el tema y lo disfruto.
Cuando
nos cansamos, debemos hacer la terapia más efectiva y gratis, del mundo. Renovar
nuestras fuerzas en la presencia de Dios. En términos generales, este tiempo ha
sido el mejor para acercarnos mas a Dios, integrarnos mas con la familia, capacitarnos, aprender temas nuevos, descubrir dones o
talentos, meditar y redefinir metas y propósitos de vida. Para superar el
cansancio, recomiendo lo siguiente:
Terminar lo que iniciamos
Muchas veces iniciamos con bríos algo y terminamos con
escalofríos. Lo dejamos e medias. Procrastinamos y aplazamos y aplazamos la terminación
de esa labor. Es hora de terminar lo que estaba por ahí arrumado. El cansancio puede ser emocional,
físico o mental. El cansancio es enemigo del éxito, así que debemos renovar
nuestras fuerzas para poder terminar lo que empezamos. En ocasiones, no
queremos seguir, pues hemos tenido decepciones, tropiezos y nos cansamos.
A menudo, empieza con un cansancio emocional o mental y se convierte en un
cansancio físico.
Filipenses
3:12-15 No que lo haya alcanzado ya,
ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo
cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo
ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y
extendiéndome a lo que está delante, prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Todos nos
cansamos. Sólo el que no corre, o no se mueve, no se cansa. Es importante que terminemos lo
que empezamos, pues el que no termina no tiene premio; no existe un premio
de consolación. No importa cuánto nos cansemos en la vida, si nos agotamos al
máximo, pero no terminamos, no obtenemos el premio. ¡Debemos terminar para
ganar!
Tener éxito
en lo que hagamos, para bendecir a otros.
Recuerde
que su éxito puede bendecir a otros, lo cual es una motivación para seguir
adelante. Correr con Jesús es más fácil. El éxito de Jesús al terminar su
misión, nos dio una oportunidad para imitarlo de manera que con nuestra carrera
de Fe y amor podamos bendecir gente a nuestro alrededor.
2 corintios 4:1 Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia
que hemos recibido, no desmayamos.
No se
detenga en su carrera.
No puede
parar sólo porque está cansado; el problema o enemigo no para, sino que
aprovecha esa oportunidad para ganarle. Correr la carrera con Jesús le va a
permitir no desmayar. Pablo estuvo en la cárcel por predicar el evangelio, y
estando ahí, empezó a escribir cartas para motivar a la gente de afuera.
Debemos interceder unos por otros para no perder el ánimo. Orando e
intercediendo va a encontrar su segundo ánimo.
2 tesalonicenses
3:13 Vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.
Gálatas
6:7-10 No os engañéis; Dios no puede
ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el
que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra
para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo
segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien
a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
No desfallezcamos, Dios está con
nosotros y nos ayuda en el esfuerzo.
No hay
nada más fuerte para el cansancio emocional o mental que sufrir sin ser
merecedor de ese sufrimiento. Si se siente cansado, lo primero que tiene que
hacer es aceptar que no es el único y que necesita de las fuerzas del Señor.
Luego preséntese delante de Dios, pidiendo un descanso, un segundo aire.
¡Debemos presentarnos con una buena actitud ante el Señor, para que El renueve
nuestras fuerzas!
Mateo
11:28-29 Venid a mí todos los que
estáis trabajados y cargados, y yo os
haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón; y hallaréis
descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi
carga.
La
Palabra de Dios es el soplo que necesitamos para terminar. En ocasiones como
estas nos cansamos de estar supuestamente “ociosos” y bajamos el paso, nos desmotivamos
y no nos dan ganas de hacer nada. Pero recordemos que los esfuerzos
extraordinarios nos llevan a premios extraordinarios. Necesitamos un antídoto para
ese cansancio, y es renovar nuestras fuerzas descansando en el Señor.
Como
ejemplo les cuento mi mejor terapia diaria. Poner música de alabanza y adoración
en youtube, por la mañana. Leer a diario algo de la palabra, siempre del nuevo
testamento. Meditar eso que leo al sol, en el patio, unos 5 a
10 minutos. Buscar un tema para compartir y ponerme a estructurarlo. De otro
lado, he aprovechado para actualizarme en Análisis Financiero y Valoración de Empresas
y ahí nació una excelente oportunidad de trabajo, a raíz del decreto 560/2020
que sacó el 15 de abril el Ministerio de Industria y Comercio, para flexibilizar
la ley 1116 de reestructuración empresarial, para atender de manera expedita la
avalancha de solicitudes de empresas, que se van a acogeré a esta figura, para
poder manejar su crisis de caja. Ya me llegó un contrato para valorar una empresa SIN SALIR DE LA CASA. Dios es el mejor mercader de nuestros talentos.
Dios
es bueno SIEMPRE
Bendiciones
Pablo
José

Comments
Post a Comment