PORQUÉ RECALCÓ JESÚS CAMINAR EN AMOR, POR ENCIMA DE LOS 10 MANDAMIENTOS
En Su ministerio terrenal Jesús dejó establecido un nuevo y más importante
mandamiento, para todos sus discípulos. Lo instituyó por encima de los 10
mandamientos de la ley de Moisés. Veámoslo en Su palabra:
Juan 13:14; (…) Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he
amado, que también os améis unos a otros (…).
Adicionalmente, la Biblia dice que el amor es mayor que la esperanza o la fe
1 Corintios. 13:13; (…) Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el
mayor de ellos es el amor (…)
¿Por qué es el amor más
grande que la esperanza o la fe?
Porque la fe no funciona sin amor. En otras palabras, la fe depende del amor para poder trabajar u operar
en nuestra vida.
Gálatas 5:6 dice; (…) porque en Cristo
Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que
obra por el amor (…)
Se necesita amor
para hacer trabajar la fe.
Y la fe no trabaja
sin esperanza.
Hebreos 11:1; (…) La fe da sustancia a
nuestras esperanzas (…)
Es normal que usted
deba esperar algo, antes de que su fe pueda darle sustancia o materializárselo.
Entonces la fe también depende de la esperanza.
Hebreos 11:1; FE es la sustancia de las cosas que se ESPERAN,
la evidencia de las cosas que no se ven (…)
Y, entre otros muchos
aspectos, porque:
ü Para permanecer caminando en salud y crecer espiritualmente, uno debe
caminar en amor hacia los demás.
ü Para poder continuar adorando y alabando al Señor, sin importar lo que
la gente nos haga o diga de nosotros, debemos tener manifiesto el amor de Dios
en nuestro interior.
ü El simple caminar en el amor de Dios resolvería todos nuestros problemas
en el hogar. De hecho, resolvería todos nuestros problemas en nuestros matrimonios.
ü El amor de Dios puede suavizar el más duro de los corazones. El amor de
Dios puede cambiar a cualquiera.
Todo matrimonio en problemas, debería tratar de hacer este
ejercicio práctico. “En una tarjeta de 8x13cms., escriba los versículos 4 al 8
de la Primera de Corintios capítulo 13. Entonces cuando vaya a la cama
en la noche, ambos esposos lean estos versos en voz
alta. Luego léanlos otra vez cuando se
levanten en la mañana.
1 Corintios 13:4-8
El que ama
tiene paciencia en todo, y siempre es amable.
El que ama
no es envidioso, ni se cree más que nadie.
No es
orgulloso.
No es
grosero ni egoísta.
No se enoja
por cualquier cosa.
No se pasa
la vida recordando lo malo que otros le han hecho.
No aplaude
a los malvados, sino a los que hablan con la verdad.
El que ama
es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo
todo.
Sólo el
amor vive para siempre. Llegará el día en que ya nadie hable de parte de Dios,
ni se hable en idiomas extraños, ni sea necesario conocer los planes secretos
de Dios.
ü Dios no nos pediría hacer algo que no pudiéramos hacer. Si Él nos dijo
que nos amáramos los unos a los otros, entonces podemos hacerlo. ¿Por qué?
Porque Dios es amor, y nosotros somos participes de Su amor que ha sido
derramado en nuestros corazones. Solo tenemos que aprender a sacarlo y
expresarlo.
ü Si un esposo y una esposa caminaran en el amor de Dios, su matrimonio
nunca fallaría tampoco. ¡Seria completamente imposible!
ü El amor de Dios está en nosotros, pero depende de nosotros el ponerlo
en acción y ejercitarlo de manera que pueda crecer y desarrollarse.
ü El amor puede crecer y desarrollarse porque es
un fruto del espíritu, y los frutos crecen.
ü Cuando la Biblia habla del fruto del espíritu humano, no se está
refiriendo al fruto del bautismo del Espíritu Santo. El amor es el fruto del
espíritu humano recreado. Recibimos al Espíritu Santo cuando nacemos de
nuevo en Cristo y nuestro espíritu humano se conecta con Dios. De hecho, amor
es el primer fruto del espíritu humano renacido que la Biblia menciona.
Gálatas 5:22,23; (…) Mas el fruto del
Espíritu es AMOR, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza; CONTRA TALES COSAS NO HAY LEY (…).
ü La traducción de Moffat dice, “Pero la cosecha del Espíritu es amor,
gozo, paz, buen temperamento, bondad, generosidad, fidelidad, gentileza, auto
control: - No hay ley en contra del que practica tales cosas.”
ü La Biblia Amplificada dice, “…contra aquellas cosas no hay ley [que pueda
levantar cargos]” (v. 23). ¡Si usted está caminando en amor, ningún cargo puede
ser levantado en contra suya!
ü En Gálatas 5:22, el traductor de la versión Reina Valera puso en
mayúsculas la letra “E” en la palabra “espíritu,” haciéndonos creer así que se
refiere al Espíritu Santo. Pero el Diccionario Expositorio W.E. Vine de
Palabras del Nuevo Testamento resalta que solo hay una palabra griega para
“espíritu” y esta es “pneuma,” que significa aliento o espíritu.
ü Por tanto, en ocasiones es difícil saber si la Biblia se está refiriendo
al Espíritu Santo o al espíritu humano, a menos de que específicamente diga
Espíritu Santo, puesto que la misma palabra griega, “pneuma,” es usada para
las dos expresiones.
ü Es obvio que la Biblia está hablando acerca del espíritu humano en
Gálatas 5:22, no del Espíritu Santo. ¿Cómo sabemos esto?
Bueno, hágase esta pregunta, ¿Dónde crece el fruto? El
fruto crece en (los pámpanos) las ramas, porque la vida viene del tronco o de
la vid del árbol. Jesús dijo, “Yo soy la VID [Tronco], vosotros los PÁMPANOS [Ramas];
el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de
mí nada podéis hacer.” (Juan 15:5).
ü ¿Quiénes son las ramas? ¿El Espíritu Santo? No, nosotros somos las
ramas. El fruto crece en las ramas, no en el tronco del árbol. Por lo
tanto, siendo nosotros las ramas, sabemos que el fruto del espíritu hace
referencia al fruto de nuestro espíritu humano recreado.
ü El fruto de amor es producido en nuestro, nacido de nuevo,
espíritu humano, por causa de la vida que proviene de permanecer en la Vid, el
Señor Jesucristo.
ü Jesús uso la ilustración del árbol para enseñarnos acerca del fruto del
recreado espíritu humano.
ü Amor es el primer fruto del espíritu humano nacido de nuevo por causa de
la vida que proviene de permanecer en la vida de Cristo en nosotros.
ü Aunque el amor de Dios ha sido derramado sobre nuestros corazones, no
funcionará realmente, ni se desarrollará, a menos que nosotros lo pongamos
en acción.
ü Nosotros podemos alimentar el amor de Dios en nuestros corazones, con la
Palabra de Dios.
ü El fruto no es producido totalmente maduro; no aparece repentinamente en
la rama completamente crecido y madurado. Comienza a aparecer como un pequeño
brote, y tiene que madurar tomando la vida de la vid – del tronco del árbol.
Si podemos. Yo he
visto frenada muchas bendiciones en mi vida, por no haber desarrollado como debe
ser, el fruto del amor en mi vida y no caminar siempre en el, hacia los demás, empezando por mis "próximos". Se desarrolla con estudio y meditación de la
palabra y estando conectado el mayor tiempo posible a Dios, por medio de alabanza
y oración en el espíritu.
Si se puede. Yo no
pierdo mi fe. Y estoy practicando con disciplina.
Bendiciones.
Pablo José

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