¿CUÁL ES TU MENTALIDAD SOBRE LA PROSPERIDAD?
Dios
quiere que renovemos el entendimiento, pues esto nos permitirá prosperar.
1.
El
dinero implica cosas espirituales, pues se obtiene con el uso de todo lo
espiritual que Dios nos dio, “vida, fuerza, tiempo, habilidad, ideas”, y con donaciones. Entonces el dinero no es solo algo “material”.
2.
Si
no entiendo los medios para obtenerlo, me estoy limitando.
Ilustración: El mundo dice, “los pobres viven de su trabajo (físico), la clase media de sus habilidades,
y los ricos de sus negocios”.
Ø Ese concepto lo
considero errado, es fuerte, y menosprecia.
Ø Sin embargo, como
creyente, vale la pena preguntarnos algo allí.
1)
¿Me
estoy limitando solo a mi trabajo?
2)
¿Creo
que mi trabajo es el único medio que Dios usa para proveer por mí?
§ El trabajo no es
malo, es una bendición de Dios, Genesis
2:15; (…) Cuando Dios el Señor
puso al hombre en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara (…),
pero Dios tiene más.
§ Por otro lado, mis dones
y talentos me dan ventaja competitiva, pero hay más.
§ Aunque Dios nos ve
como empresarios y nos aconseja invertir, aún hay más.
§ El mundo llega solo
hasta la inversión, pero Dios no está limitado.
§ La limitación está en el hombre, en el nivel de
revelación que tenga. Veamos cómo es la tierra prometida para los hijos de Dios
que creen en Su palabra.
Deuteronomio 6:10-11;
(…) El SEÑOR
tu Dios pronto te establecerá en la
tierra que juró darte cuando hizo un pacto con tus antepasados Abraham, Isaac y
Jacob. Es una tierra con ciudades
grandes y prósperas que tú no edificaste. Encontrarás
las casas muy bien abastecidas con bienes que tú no produjiste. Sacarás
agua de cisternas que no cavaste y
comerás de viñedos y olivares que no plantaste. Cuando hayas comido en esa
tierra hasta saciarte (…),
§ Al final yo no
dependo del trabajo, de la habilidad, de las ideas e inversiones, Dios es mi
proveedor, y yo lo sigo, y Él es fiel para cuidar de mí. Yo dependo de Dios.
En conclusión, puede haber muchos medios, pero
Él es nuestra fuente. Mi mentalidad con relación a la prosperidad, no debe limitarse tan solo
a conseguirla por medio de nuestras habilidades, inteligencia o esfuerzo físico,
así sean un regalo de Dios. Hay más. Dios es muy capaz de darnos lo que
anhelamos con mucha facilidad. Podemos obtener solo por Su gracia, las facilidades
para gozar de prosperidad, tal cual lo hizo con Su pueblo cuando al fin les permitió
entrar a la tierra prometida, para disfrutar aquello que no habían trabajado.
La pregunta es: ¿Cómo entro a mi tierra prometida, saliendo del desierto por
el que he vagado tantos años? ¿Como logro nunca tener escasez y siempre estar suplido?
Debemos aprender a descansar en El para entender lo que es la GRACIA de Dios en
nuestras vidas.
2 Corintios 12:9; (…) Y Él me ha
dicho: Te basta mi gracia, pues mi[a] poder se perfecciona en la
debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades,
para que el poder de Cristo more en mí (…).
Bendiciones
Pablo
José

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