FUNDAMENTOS BÍBLICOS DE MAYORDOMÍA


Somos Administradores


§  Todos hemos recibido dones, de parte de Dios.
1 Pedro 4:10; (…) Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas (…).
§  La Biblia nos exhorta a poner estos dones al servicio de los demás.
Hageo 2:8; (…) Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos (…).
§  Dios es dueño de la plata y el oro, incluso del que está a su cuidado.
§  Somos mayordomos, o administradores de todo lo que Dios nos da.
§  Cada cosa que Él nos ha dado tiene un propósito.
§  Administramos 3 cosas principalmente: Tiempo; Tesoros y Talentos.
1 Corintios 4:1-2; (…) Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel (…).
§  Debemos ser fieles, en nuestra mayordomía.
§  Un día tendremos que rendir cuentas al señor Jesús, de lo que se nos encomendó.

1.    Definición de Mayordomo:

§  Siervo en quien recae el gobierno de la casa, establece normas y distribuye recursos.
a)    Persona encargada de la administración de bienes.
b)    Responsable de proteger los recursos a él encargados.
§  Es sinónimo de Administrador.
Ilustración: Adán era un mayordomo, debía cuidar y labrar el huerto, Génesis 2:15; (…) Dios el Señor tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara (…).

2.    Mayordomía cristiana:

§  Es reconocer que todo es de Dios. (No solo el 10%, todo es de Él).
§  Que Él ha puesto algunas cosas en nuestras manos.
§  Que somos responsables de administrarlas.
§  Que Dios nos permite disfrutar de lo suyo, que nos ha encomendado, Salmo 104:24; (…) ¡Cuán numerosas son tus obras, oh Señor! Con sabiduría las has hecho todas; llena está la tierra de tus posesiones (…).].
§  Sin embargo, el propósito principal es adoración y servicio.

3.    El trabajo es el medio para usar los dones y las posesiones que Dios nos dejó para administrar.

§  El trabajo es uno de los medios que Dios usa para traer recursos a nuestra vida.
§  Sin embargo, debemos recordar que la fuente de bendición es Dios, no el trabajo.
§  El trabajo es una bendición, y existe desde antes de la caída de Adán.
Génesis 2:15; (…) Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara (…).
§  Es parte del plan de Dios, pues nos creó para buenas obras.
Efesios 2:10; (…) Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas (…).
§  Dios, incluso, nos unge para trabajar.
Éxodo 31:2-5; (…) Mira, he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá. Y lo he llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte, para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce y en el labrado de piedras para engaste, y en el tallado de madera; a fin de que trabaje en toda clase de labor (…).
§  Si usted no cuenta con un trabajo, desate fe, pues es parte del plan de Dios.
§  El fruto del trabajo nos permite ser bendición a otros.
Efesios 4:28; (…) El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad (…).
§  La Biblia, incluso, nos da pautas de cómo ser buenos empleado, y jefes.
Efesios 6:5-9; (…) Siervos, obedeced a vuestros amos en la tierra, con temor y temblor, con la sinceridad de vuestro corazón, como a Cristo; no para ser vistos, como los que quie
ren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios. Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que cualquier cosa buena que cada uno haga, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. Y vosotros, amos, haced lo mismo con ellos, y dejad las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y de vosotros está en los cielos, y que para Él no hay acepción de personas (…).
§  El trabajo tiene un lugar correcto, no está por encima de Dios, la iglesia o la familia.
§  Produce gozo en nuestro corazón, pero no da amor.

Hoy concluimos que para tener prosperidad a la manera de Dios, debemos entender los principios de la mayordomía bíblica y ser unos muy buenos administradores de las 3 cosas que nos dejó Dios: El Tiempo, los Tesoros (posesiones) y los Talentos (dones). Todo ello nos lo dejó para que los administremos y trabajemos, con dos propósitos básico. Sostener nuestro hogar viviendo al nivel que nos permita nuestra Fe y ayudar a los demás.

Continuará….

Bendiciones
Pablo José




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