TU BIENESTAR NO VIENE DE LAS COSAS MATERIALES
Hoy
nuestro Dios nos da 3 recomendaciones muy importantes en relación con la
prosperidad y el bienestar.
1.
Algunos
depositan su confianza en las cosas, y cuando les faltan se derrumban.
Deuteronomio 8:11-19; (…) Cuídate de no olvidarte de Jehová tu
Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te
ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que
habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te
multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides
de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;
que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes
ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó
agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto,
comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la
postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder
y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate
de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin
de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. Mas si llegares
a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les
sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de
cierto pereceréis (…).
§
En
medio de necesidades muchos buscan a Dios.
§
No
debería ser así, deberíamos buscar a Dios siempre.
§
Por
otro lado, en la
abundancia, muchos se olvidan de Dios.
§
Tampoco
debería ser así, mi bienestar no viene de lo material.
§
Allí
es donde está el peligro, las riquezas pueden guiar al orgullo y causar el olvido del Señor,
el fin es destrucción.
1 Timoteo 6:17-18; (…) A los ricos de este siglo manda que
no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son
inciertas, sino en
el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las
disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos,
generosos (…).
§
A
algunos no les gusta hablar de cosas materiales, pues creen que no es
espiritual.
§
Dios
quiere darte cosas, pero no quiere que tu bienestar provenga de cosas.
§
La plata promete engañosamente, algunas cosas que solo Dios puede
dar: Seguridad, posición,
identidad, poder, libertad, solo Dios las da.
2.
Se generoso
§
No
busques ser rico, sino ser una bendición para los demás.
§
Deja
que el dar a los demás, sea tu primer objetivo, antes que obtener riquezas.
§
El
dar, nos libra de estar bajo esclavitud.
a.
La
naturaleza de la carne es egoísta
§
El
nacimiento natural nos hizo egoístas.
§
Nacemos egoístas, tacaños, solo pensamos en nosotros
mismos.
§
Somos
humanistas, vivimos para nosotros mismos, somos lo más importante.
Ilustración: Selfies. Antes tomábamos fotos de otras
personas, hoy en día es normal fotografiarse a sí mismo. Esto es un poco raro.
b.
La
naturaleza de Dios es generosa
§
Sin
embargo, al nacer de
nuevo, el amor de Dios en ti te ha hecho generoso.
§
No
estas tratando de ser generoso, ya Dios te hizo generoso.
§
Una
persona en la iglesia que no es generosa, o no ha nacido de nuevo o esta
frustrado, porque está yendo en contra de su naturaleza.
§
Veamos
en el libro de Ester, la actitud del rey,
Ester 1:5-7; (…) Y cumplidos estos días, hizo el rey
otro banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real a todo el
pueblo que había en Susa capital del reino, desde el mayor hasta el menor. El
pabellón era de blanco, verde y azul, tendido sobre cuerdas de lino y púrpura
en anillos de plata y columnas de mármol; los reclinatorios de oro y de plata,
sobre losado de pórfido y de mármol, y de alabastro y de jacinto. Y daban a
beber en vasos de oro, y vasos diferentes unos de otros, y mucho vino real, de acuerdo con la generosidad del rey (…).
§
Somos
hijos de Dios, Jesús es rey, y nosotros somos hechos reyes y sacerdotes.
§
Una
característica de los reyes es que son abundantes, son generosos, no escasos.
Ester 2:18; (…) Hizo luego el rey un gran banquete a
todos sus príncipes y siervos, el banquete de Ester; y disminuyó
tributos a las provincias, e hizo y dio
mercedes conforme a la generosidad
real (…).
§
Dios es un Dios generoso, y Él quiere
hijos generosos.
Ilustración: Si
eres invitado por un rey ¿Qué esperarías?
§
Los reyes son espléndidos. ¿Cuántos reyes hay acá?
§
Ya
somos generosos pero podemos incrementar.
§
Podemos
ser una mayor bendición.
§
Honró
a príncipes, y honró a siervos. La
honra es de doble vía.
§
No
solo bendecimos a personas sobre nosotros, también bajo nosotros.
c.
Dios
no quiere quitarte cosas.
§
Dios
no quiere tomar de ti, o robarte.
§
Dios
no es de lo que quitas cosas, Él es un dador.
§
Entender
su naturaleza nos da libertad.
§ Todo lo bueno viene de él, Santiago 1:17; (…) Dios nunca cambia. Fue Dios quien creó todas las estrellas del
cielo, y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto (…).
§ Él es galardonador y recompensa, Hebreos 11:6;
(…) En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera
que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a
quienes lo buscan (…).
Proverbios 11:24-25; (…) Hay quienes reparten, y les es
añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a
pobreza. El alma generosa será
prosperada; y el que saciare, él también será saciado (…).
§
Entonces,
la generosidad no te va a hacer daño, te va a bendecir.
§
Sin
embargo, no damos con esa motivación.
d.
Libertad
de la avaricia
§
Observemos
una enseñanza de Jesús en esta área.
Mateo 6:19-21; (…) No os hagáis tesoros en la tierra,
donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino
haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde
ladrones no minan ni hurtan. Porque donde
esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (…).
§
Primero
tesoro, luego corazón.
§
Muchas
veces lo vemos al revés, invertimos en lo que amamos.
§
Sin
embargo, Dios dice es amamos
en lo que invertimos.
§
Al
dar, demostramos que nuestra confianza no está en el dinero, sino en Dios.
§
Nos
permite abrazar plenamente el señorío de Cristo en nuestras vidas.
§
El
ver a Dios moverse te va a librar de confiar en la plata o en tus fuerzas.
§
Dar
libra el corazón humano para servir a Dios.
3.
Estudia acerca de la mayordomía
§ La
Biblia nos recuerda una y otra vez que somos mayordomos.
§ Dios
es dueño de todo, y nos da lo que necesitamos para cumplir su plan.
§ Entender
la mayordomía quita la carga de nuestros hombros.
1 Corintios 4:1-2; (…) Así, pues, téngannos los hombres por
servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que
cada uno sea hallado fiel (…).
§
Un
mayordomo debe ser fiel en su trabajo, y nada le faltará.
§
Debemos
convencernos de que nada de lo que tenemos nos pertenece.
§
Nosotros
somos un canal, no una
bodega.
§
Dios
quiere que seamos bendición.
§
Nosotros
somos un medio, no una
fuente.
§
Dios
es nuestra fuente, no nuestras fuerzas y trabajos.
§
La
mayordomía, nos ayuda a caminar en libertad financiera.
Meditemos en estas 3 recomendaciones y analicemos
nuestro comportamiento en relación a ellas.
Bendiciones
Pablo José

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