LAS ARMAS DE LOS HIJOS DE DIOS


Las armas con que cuenta cualquier hijo de Dios, son: El nombre, la palabra y la sangre.



1.    El nombre de Jesús.
Juan 14:14; (…) Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré (…).
Jesús nos dio el ‘Poder Legal’, el derecho judicial de usar Su Nombre ¿Cuál es el valor de este Poder Legal? Depende de cuánto respaldo tenga, cuanta autoridad, o cuanto poder represente este Nombre.
Juan 16:23-24; (…) En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre EN MI NOMBRE, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido EN MI NOMBRE; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido (…).
Esta palabra le da la base legal a nuestras oraciones al Padre, pues nuestro Señor Jesús nos dio el derecho de usar Su Nombre. Cuando tomamos nuestros privilegios, y derechos, en el nuevo Pacto y oramos en el Nombre de Jesús, la responsabilidad de que Dios responda a las mismas, pasa de nuestras manos a las manos de Jesús, y sabemos que Él dijo, “Padre, gracias Te doy por haberme oído. Yo sé que siempre Me oyes.”
Juan 11:41-42; (…) Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me oyes, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado (…).
 En otras palabras, sabemos que el Padre siempre escucha a Jesús, y cuando oramos en el Nombre de Jesús, es como si Jesús mismo estuviera haciendo la oración – Él toma nuestro lugar.
Esto no solo coloca la oración en un terreno legal, sino que la convierte en una propuesta de negocio. Cuando oramos, tomamos el lugar de Jesús acá para establecer Su voluntad, y Él toma nuestro lugar frente al Padre.
Por eso, el nombre de Jesús es para ser usado en combate.
Marcos 16:17-18; (…) Y estas señales seguirán a los que creen: EN MI NOMBRE echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán (…).
Mateo 28:18-20; (…) Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad [autoridad] me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén (…).
Mateo 18:19,20; (…) Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra cerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. PORQUE donde están dos o tres congregados EN MI NOMBRE, allí ESTOY YO en medio de ellos (…).
Él nos está dando un cheque en blanco firmado, para sacar lo que necesitemos de los recursos de los cielos y nos está pidiendo que lo llenemos. Muchos han escrito cheques pequeños por causa de la visión pequeña que tienen de Jesús y de ese Nombre.

2.    La Palabra de Dios
Es la espada con la que atacamos al enemigo. Jesús derrotó al diablo, respondiéndole a cada tentación citándole las escrituras y diciéndole “Escrito está…”
Efesios 6:17-18; (…) Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (…).
Hebreos 4:12; (…) Porque la palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón (…).
2 Tesalonicenses 2:8; (…) Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida (…).
Por eso, todo creyente debe estudiar y conocer la palabra de Dios, para usarla en los momentos de ataque del enemigo a nuestras vidas (escasez, persecuciones, depresión, enfermedades, tristezas, odios, amarguras, etc.).

3.    La sangre de Jesús
Por medio del sacrifico en la cruz, Jesús entregó al Padre su preciosa sangre, como ofrenda eterna, para que nos RESCATARA de las garras del diablo, nos perdonara nuestros pecados y nos quitara la naturaleza de pecadores con la que nacemos, para recibirnos en Su familia, como Sus hijos y herederos de la Salvación, brindándonos protección en este mundo, por medio del Espíritu Santo, con el cual nos selló como de Su propiedad.
1 Pedro 1:18-20; (…) sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación (…),
Apocalipsis 12:11; (…) Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte (…).
Hebreos 12:24; (…) a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a su sangre rociada que habla mejor que la de Abel (…).

Queridos hermanos en Cristo. Nuestro Señor Jesús ya lo hizo TODO por nosotros.  Nos equipó con las más poderosas armas para defendernos en este mundo, de manera que tengamos victoria ante las vicisitudes de la vida. Pero tenemos que hacer nuestra parte, la cual es muy simple. Renovar nuestra mente con la palabra de Dios para apropiarnos de ese regalo precioso que nos dejó como herencia después de su muerte. Su nombre y su sangre, con la cual fuimos hechos hijos se Dios y herederos de todo el Poder y la autoridad del Padre para defendernos, y Su palabra para restregársela al diablo cuando sestemos siendo atacados, pues ante el nombre de Jesús en nuestra boca, TODO se doblega, pues nada lo supera en autoridad y poder
Filipenses 2:9-11; Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre (…).

Ya sabemos cómo dar la batalla. Use sus armas en Cristo.

Bendiciones
Pablo José

Comments

Popular posts from this blog

EL AYUNO - ENFRENTAMIENTO CARNE vs. ESPÍRITU

PONGÁMOS ORDEN A NUESTRA VIDA - PRIORIDADES CRISTIANAS

SE FUE MI HERMANA BETITA