¿CRISTIANO, SE SIENTE CULPABLE?
Una de las mentiras que el diablo trata de
poner más a menudo en la vida de un creyente, es el sentimiento de culpa:
¿Le resulta familiar alguno de estos pensamientos?,
ü “No he pasado hoy suficiente tiempo
con Dios.”
ü “No he leído hoy la Biblia”.
ü Hubiera debido leer más mi Biblia...”
ü “Me gustaría hacer más cosas para el
Señor...”
ü “No sirvo lo suficiente en mi
iglesia”.
ü “No ayudo en nada a mi pastor en mi
iglesia”.
¿Tenemos a veces esos sentimientos de culpa hacia
nuestro Padre Celestial? Es ahí cuando debemos recordar que Jesús se
echó sobre si mismo todos nuestros pecados y culpas, para que, al recibirlo
como nuestro Salvador y sustituto, operara en nuestro ser la justificación ante
el Padre. Cuando aceptamos a Jesús y a su sacrifico en la cruz somos libres de
pecado y de culpas y opera en nosotros Su palabra de: Ahora, pues, ninguna condenación hay para
los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la
carne, sino conforme al Espíritu. Romanos 8:1
Recordemos esto: DIOS NO BUSCA NADA DE MI. Él no quiere más oraciones,
ni más buenas acciones, ni nada por el estilo. Él quiere que le saquemos tiempo
para mantener y sostener una excelente relación personal e íntima.
Todo lo relacionado con acciones de servicio, es bueno que lo hagamos,
pero, entendamos que Dios no busca tanto que hagamos cosas porque nos
toca, sino que Él nos busca a cada uno de nosotros, a nuestros corazones, a
todo nuestro ser. EL NOS QUIERE COMPLETOS. EL NOS QUIERE A NOSOTROS.
Si nos obsesionamos solo en “hacer cosas” armando una lista de tareas
por hacer o para servirle, y, por alguna circunstancia no somos lo bastante
disciplinados para cumplirlas, no tardaremos mucho tiempo en tener SENTIMIENTO
DE CULPA Y CONDENACIÓN.
Debemos tener algo muy claro: Dios no quiere condenarnos, sino
que quiere liberarnos. No debemos culparnos por no hacer suficientes
cosas para Su servicio. Dios no está tan preocupado por lo que hacemos, sino
que Él desea estar cerca de cada uno de nosotros, que tengamos con El una
relación profunda y personal.
¡Dios nos ama, y desea que nos acerquemos a Él con un corazón totalmente
abierto, sin sentimientos de culpa o condenación!
Bendiciones
Pablo José

Comments
Post a Comment