DEBERES CON LOS HIJOS
La primera prioridad de las parejas, son los
hijos (no sus padres)
Los
hijos
ü Recuerde que, si usted es casado, su cónyuge es la relación más importante después de Dios. Los hijos serían entonces la siguiente prioridad.
ü Ahora si usted no es casado, el orden cambia:
o
Para alguien soltero,
pero que tiene hijos, después de Dios ellos son su prioridad más importante.
(No sus padres, pues ahora con niños hay una nueva familia.)
o
Padres solteros que viven
con sus padres lidian con conflictos de autoridad.
Los
hijos son idea de Dios
ü Desde el comienzo Dios, al interactuar con el hombre, le
pidió tener hijos.
Génesis 1:28; (…) Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla (…)
ü Los hijos son buenos, pues son parte del plan de Dios.
ü Dios ordenó que tuviéramos hijos.
ü Nunca ha sido su deseo que las mujeres ABORTEN o que sean
estériles.
Éxodo 23:26; (…) No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días (…).
Son
un regalo de Dios.
ü Recibimos nuestros hijos de Dios.
Génesis 4:1; (…) Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió
y dio a luz a Caín, y dijo: Por
voluntad de Jehová he adquirido varón (…).
ü No es por nuestra voluntad o escogencia, Dios determina que
los casados no deben rechazar la idea de hijos, no hay excusa.
El
sexo es con propósito
ü CONOCER: (YADA', H3045). Es más que tener información, implica
tener una relación íntima y personal con una verdad, cosa o persona. Ilustración: No es lo mismo decir, “yo
sé quién es James Rodríguez” a decir, “Yo conozco a James Rodríguez”.
ü Observe que fue “por voluntad de Dios” que se conocieran
de manera íntima y personal y tuvieron un hijo.
ü Adán y Eva eran pareja desde antes de la caída, pero la
Biblia acá nos registra el primer
momento en que tienen una relación sexual.
ü No fue solo que Adán dijo, “mucho gusto, yo soy Adán, ¿y tú?”, no!
ü La Biblia declara que tuvieron una relación sexual y
nació su hijo.
ü Dios dio el sexo con el propósito de tener hijos, aunque la
intimidad también produce gozo.
ü El diablo engaña, para que busquen “disfrutar” gozo, sin
pacto con Dios (adulterio en los casados y fornicación en los solteros).
ü Intimidad sin pacto destruye, solo produce un deleite temporal, pero no el gozo que viene del espíritu, y deja el
corazón vació y el alma atada.
Ayude
a sus hijos a encontrar su destino.
ü La Biblia no dice que debamos inventar el destino, sino descubrirlo.
ü Una parte fundamental en conocer el plan o destino, es
conocer al dador del plan.
ü Enséñeles a sus hijos a conocer al Señor, y Él les mostrará su
propósito.
ü No sea un tropiezo para sus hijos, llévelos a la
iglesia.
Salmos 127:3-4;
(…) He aquí, herencia
de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas
en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud (…).
ü Son valiosos, “de estima el fruto del vientre”.
ü Sus hijos son para que los disfrute, como una bendición que
Dios le envió.
ü Sin embargo, también es para que les enseñe, les instruya.
ü Nosotros debemos ser ejemplo a nuestros hijos, y
mostrarles el camino.
ü Ellos necesitan que les entrenemos, preparemos para su
vida.
ü Son como saetas, como flechas, y las flechas tienen un
propósito.
ü No es para que se queden siempre en la aljaba.
o
Ilustración: Cuando un
arquero tiene una flecha es para dar en un blanco, apunta, tiempla, y luego
suelta para que dé al objetivo.
ü Así son sus hijos, deles templanza, disciplínelos,
deles dirección, y tenga claro que un día los va a tener que soltar para que
alcancen su destino.
ü Recuerde, los hijos son una bendición y una
responsabilidad.
Su
responsabilidad principal es hasta que se casen
ü Son “suyos” hasta que se casen. Al casarse debe
soltarlos, aunque siempre puede cargarlos en oración. A algunos les coge por
sorpresa que “los hijos dejan a sus padres, pero, es bíblico.
Génesis 2:24; (…) Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,
y serán una sola carne (…).
ü Dios les mandó dejar a sus padres, cuando se casen.
ü Esto es mandato de Dios y no de hombre, no les haga caer
en desobediencia, déjelos ir..
ü Los hijos casados son bienvenidos, pero de visita.
ü Al casarse un hijo, el padre se convierte en suegro, y debe
aprender a fluir en este nuevo rol.
ü Les podemos ayudar, pero no alcahuetear.
ü Ahora, bíblicamente deberían quedarse con los padres, hasta
casarse.
ü Hoy vemos otro problema, papás que quieren sacar muy
rápido a sus hijos y pueden hacerles daño al enviarlos al mundo sin terminar su
entrenamiento.
ü Un día tendremos que rendir cuentas a Dios por sus vidas.
¿Que necesitan los hijos?
Aparte de proveer el cuidado natural y espiritual (oración), la palabra
resalta algunas cosas que debemos considerar en cuanto al cuidado de los hijos.
Ejemplo
ü
Los niños necesitan un patrón a seguir, un
ejemplo en sus vidas.
ü
Jesús dijo que “el Hijo solo hace lo que ve al
Padre hacer”, (Juan. 5:19)
ü
Los niños aprenden más por ejemplo que por
precepto.
ü
Hay una responsabilidad de ser ejemplo en
nuestra manera de actuar.
Proverbios 22:6; (…) Instruye al niño
en su camino, y aún cuando fuere
viejo no se apartará de él (…).
ü
Lo que enseñas al niño hoy permanecerá con
ellos mañana.
ü
La instrucción es mejor recibida cuando hay un
ejemplo de conducta.
ü
Imponer reglas sin tener una relación lleva a
la rebelión.
ü
Ser ejemplo no es hacerles todo, deles
responsabilidad.
Disciplina
ü Los hijos necesitan ser disciplinados.
ü Usted no es el mejor amigo de su hijo, y no quiere serlo.
ü Usted quiere que le tengan confianza, pero usted es papá
no amigo.
ü Amigos va a tener muchos, pero no papás.
ü Usted está llamado a mostrarles el camino, que sea fácil
para ellos hallarlo.
ü Es por su bienestar, es vida y ellos quieren saber cuáles
son los límites.
ü Un niño rebelde puede que esté pidiendo que le muestren
límites.
Efesios 6:4; (…) Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos,
sino criadlos en disciplina y
amonestación del Señor (…).
ü Los padres deben disciplinar a su hijo en el Señor.
¿Cómo podemos disciplinarlos?
ü Disciplinamos verbalmente.
o
Cuidándonos de no ser
incisivos y por supuesto sin ser groseros.
o
Usted quiere corregir, no
desanimar, o peor aún lastimar.
o
No les irritamos,
provocando su ira.
o
Amonestar es instruir, y
debemos hacerlo en el Señor.
ü Disciplinamos físicamente.
o
Aunque algunos no están
de acuerdo, esto es idea de Dios.
Proverbios 29:15; (…) La vara y la corrección
dan sabiduría; más el muchacho consentido avergonzará a su madre (…).
o
Dios tiene más hijos que
cualquiera, y lo dice por su bienestar.
o
Cada quien decide si va a
hacer como Él le muestra o no.
o
Hay una edad en que
usamos más este tipo de corrección.
o
Cuando están pequeños,
antes de tener plena conciencia.
o
Puede variar, pero puede
ser hasta los 5 o 6 años.
o
Después no debería ser
tanto, se puede hablar.
o
Muchos versos hablan de la
varita, y dicen que no le dañará, por el contrario, le evitará daños mayores, (Proverbios 22:15; 23:13-14).
o
Note que la
responsabilidad del castigo físico, recae principalmente sobre la madre (la
chancleta).
o
El padre por lo general
es más fuerte, su mano es más pesada y no debería castigar físicamente a no
ser muy necesario.
o
El padre si interviene,
especialmente en ocasiones delicadas.
o
Recuerde no castigar a su hijo en ira, en
ocasiones debe esperar.
o
Nadie quiere que un hijo sea una carga, una
vergüenza y traiga dolor.
o
Un hijo representa a su padre, y puede honrar
su nombre o avergonzarlo.
o
Sin embargo, la crianza es un reflejo de la
disciplina de la mamá.
Ø Proverbios 13:24; (…) El que
detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige (…).
o
El corregir es amor, queremos evitarles daños.
ü
Disciplinarlos con Estímulos
o
Es cierto que debemos corregir, pero debemos
también ser sabios.
o
No solo vea las cosas malas, observe las
buenas.
o
Hable palabras de bendición y afirme a sus
hijos.
Ø Colosenses
3:21; (…) Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten (…).
o
Note que Dios nos pide no
desalentarlos.
o
Si Dios lo dice es porque
podemos caer en esta área, cuidado.
¿Qué les exaspera?
o
La inconsistencia:
o
Sea consistente, les
exaspera que los disciplinen por hacer algo que usted como padre también hace,
(corríjase usted primero).
o
Que los disciplinen
delante de otros.
o
Cuando corrija, hágalo en privado.
o
Están formando su
identidad, y eso puede hacerlos sentir humillados.
o
No lo avergüence, no
discuta sus faltas o desobediencia con otras personas.
o
Que solo vean sus
defectos
o
Reconozca lo que hace
bien, les exaspera que solo vean lo malo.
o
Ellos quieren ser “alabados”
por lo bueno.
o
Desean que sus padres se
sientan “orgullosos” de ellos.
o
No declare lo evidente,
hable fe, empodere con sus palabras.
Ø Ilustración: Si se portaron mal no le diga, “¿por qué nunca me haces
caso?”, inviértalo, “me llamarón del colegio, y me sorprendí, yo siempre le doy
gracias a Dios por lo juicioso que eres, y me dijeron que ayer no fue así en
clase.” Ahí le estas diciendo que se portó mal, pero sin dañarlo.
Dios es muy claro
en cómo debe ser la relación de los padres con sus hijos. Si seguimos la palabra
de Dios, los criaremos con propósito, con disciplina, con responsabilidades. Si
vemos el mundo actual, ya no hay respeto de hijos a padres, pero tampoco hay
una buena crianza de padres a hijos, y ello ha desembocado en la situación que vemos
hoy de casi anarquía, de irrespeto a las autoridades, por parte de la juventud.
Bendiciones
Pablo José

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