LA ESPIRITUALIDAD EN LAS EMPRESAS


Estoy suscrito a la red de LinkedIn. Casi a diario leo comentarios sobre desarrollos empresariales, ofertas de empleo, así como las solicitudes de algunas personas y sus testimonios o comentarios sobre el tiempo que llevan buscando trabajo y cómo a veces caen en desesperanza. He hecho comentarios bíblicos sobre lo relacionado con el trabajo, la fe, etc. Hace algunos meses, leí un mini reporte de una directora de personal de una empresa grande, manifestando que ya hay empresas que han entendido y puesto en práctica la alineación entre lo ESPIRITUAL y SU NEGOCIO y manejo de principios y valores al interior de la compañía (colaboradores) y al exterior (clientes, proveedores, etc.). Pensé, AL FIN están entendiendo algo. Yo siempre lo hice. Respeté los valores cristianos en las organizaciones que pude dirigir como gerente, PERO, en varias de ellas, sobre todo en las últimas donde estuve, fracasé. ¿Y por qué? Porque la verdadera CABEZA (el o los dueños) NUNCA compartieron en su totalidad esos principios y valores cristianos (en algunos casos uno era creyente en Jesús y compartía y el o los otros, no) y Dios honra solo a los que le honran.




Ser correcto a nivel empresarial CUESTA, pero yo sigo convencido que Dios le abre puertas a una empresa que lo honre en todos sus actos y le consigue negocios, oportunidades, le coloca la gente adecuada y si hay fe y persistencia, les garantiza sostenibilidad y éxito.

Les quero compartir el ejemplo de una empresa fundada con base en la palabra de Dios que es MUY EXITOSA a nivel MUNDIAL. Veamos el resumen de su historia:

William Colgate, el diezmo y fidelidad a Dios lo llevó a crear “Colgate”
William Colgate fue un empresario inglés que nació el 25 de enero de 1783 en la localidad de Hollingbourn, en Kent, Reino Unido. Hijo de Robert Colgate y Sarah Bowles.
Siendo muy joven, emigró a Nueva York, pues se vio obligado a abandonar su hogar, ya que sus padres no podían sostenerlo, debido a la gran escasez económica en la que vivían.
Con tan sólo 16 años de edad, se ganaba la vida recorriendo las calles vendiendo jabones con una caja de madera colgada al cuello. Con sus ventas, ayudaba a su mamá quien ya había enviudado, además de colaborar para la educación de su hermanita.
Siendo él un joven de campo, se encontró con lo duro de conseguir trabajo en la gran ciudad, sin embargo, su fe en Dios lo ayudó a continuar en la búsqueda por superarse y prosperar.
Un día para protegerse de la lluvia, se refugió en una iglesia y escuchó cuando el predicador narraba la historia de Jacob:
“E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. Génesis 28:20-22”
William, al escuchar esto, al salir se arrodilló con su cajita de jabón y oró diciendo:
“¡Oh Dios!, Si me sacas de esta pobreza en que me encuentro, te prometo que durante toda mi vida daré para ti la décima parte de todo lo que gane”.
Durante la noche tuvo un sueño, en el cual escuchó una voz que le decía: “Aprende a fabricar jabones”. Tuvo fe y obedeció, ya que al día siguiente consiguió un empleo en una fábrica de almidón, jabones y velas. Llegó como mensajero, pero, por su buena conducta, fue ascendiendo hasta que aprendió a fabricar jabones.
Pronto, llegó a ser socio en el negocio del jabón; pero pocos años más tarde, se convirtió en el único propietario debido al fallecimiento de su socio. El negocio creció prósperamente, gracias a su esfuerzo y por supuesto, porque él continuó honrando a Dios con sus diezmos.
Para 1806 William Colgate descubrió la fórmula de la crema dental e introdujo los tubos de pasta de dientes, que, hasta esa fecha, se comercializaban en polvo o en tarro. Por la calidad de sus productos, ya se encontraba produciendo una línea de jabones para el lavado de ropa.
Su fidelidad y dedicación a Dios le hizo prosperar y triunfar como empresario, ya que después de comenzar con el 10% de su diezmo, continuó con el 20%, el 30%, el 40%, el 50%, así, hasta llegar a dar el 90% de todas sus ganancias. Sus ventas aumentaron rápidamente con el paso del tiempo, por lo que su jabón comenzó a ser una marca reconocida en muchos hogares a través del mundo.
Colgate fue considerado el hombre más ricosobreviviendo con apenas el 10% de sus ganancias. Fue alguien que apoyó a hombres de Dios para que se pudiera llevar el mensaje de salvación a muchas naciones.
La Universidad Colgate lleva su apellido en reconocimiento a su labor como benefactor de la institución.
Además ayudó a organizar varias sociedades Bíblicas, inclusive la American Bible Society (1816).
Después de su muerte el 25 de marzo de 1857, sus hijos continuaron siendo fieles a Dios, por lo que años más tarde en 1928 y, debido a su creciente internacionalización, la compañía decide fusionarse con Palmolive-Peet, para luego terminar siendo Colgate-Palmolive.
Hoy en día, Colgate cuenta con más de 38,100 empleados y se encuentra en más de 220 países alrededor del mundo; El directorio de Colgate-Palmolive cree que la compañía ha estado a la vanguardia de un buen Gobierno Corporativo, y esto es reflejado en el compromiso del continúo mejoramiento de las prácticas corporativas para asegurar y promover los valores de los accionistas.  Las políticas establecidas y la integridad guían el buen gobierno corporativo del negocio, es por eso que Colgate las formalizó en 1996. Estas directrices en asuntos de Gobierno Corporativo son actualizadas periódicamente para garantizar que están al día. La integridad siempre ha sido uno de los pilares establecidos por el fundador de la Compañía, desde sus inicios William Colgate, estableció garantías que ha prevalecido por más de dos siglos y Colgate siempre ha tomado en cuenta el compromiso de mejorar la vida de las personas, un emblema que al igual que la integridad reflejan los valores de su fundador. La ética cristiana es un código moral de principios de conducta basados en la palabra de Dios, que establecen estándares para determinar lo “bueno” y lo que es “correcto”. 
William Colgate le creyó a Dios y a sus promesas.
Fuente: Wikipedia, YouTube

Y es muy fácil verificar lo que nuestro Dios dejó establecido para el manejo de los negocios, en Su palabra, resaltando tan solo 8 versículos Bíblicos, como los más dicientes de aspectos que DEBEMOS aplicar en las empresas:


O sea que eso de que las empresas DEBEN TENER cabezas que honren los principios y normas que Dios mismo dejó establecidos en Su palabra, ES MUY VIEJO, pero muchos empresarios NO LO HACEN e incumplen estos mandatos. Recordemos por último que nuestro Dios HONRA SOLO A LOS QUE LO HONRAN, y esa honra se le da, solo al cumplir Su palabra.

1 Samuel 2:30 
(…) Por lo tanto, el Señor, el Dios de Israel, que había dicho que tú y tu familia le servirían siempre, ahora declara: “Jamás permitiré tal cosa, sino que honraré a los que me honren, y los que me desprecien serán puestos en ridículo. Yo, el Señor, lo afirmo (…).

Buen tema para que los empresarios y los trabajadores, mediten, que tipo de empresas están haciendo o en qué tipo de empresas están trabajando.

Bendiciones.
Pablo José

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