Oración para pedirle al Padre un buen trabajo
Hoy nuestro Dios nos recuerda, cómo
podemos pedirle TRABAJO, basados en Su palabra. Este ejemplo que armamos, para
que con Fe hagamos la oración, es lo que se conoce entre nosotros, los
creyentes en Jesús El Cristo, como ORACIÓN ESCRITURAL de petición, pues se fundamenta
totalmente en la palabra de Dios mismo, y recordemos que Dios se apresura a
poner Su palabra por obra y si Él dijo, El hace. Solo necesitamos CREER y
ORAR con Fe. Cada frase de esta oración, tiene en paréntesis, el fundamento de la
escritura que la sustenta.
Oración para pedirle al Padre un
trabajo
Padre, en el nombre de Jesús,
creo y confieso Tu palabra sobre mi vida hoy, sabiendo que tú apresuras Tu
palabra para ponerla por obra, (Jeremías 1:12). Tu palabra no vuelve vacía, ella hará lo que Tú deseas, y será
prosperada en aquello para lo que la envías, (Isaías 55:11). Padre, Tú eres mi fuente
de consuelo, (2
Corintios 1:3),
Tú me permites estar firme y esforzarme, (1 Corintios 16:13). Mi deseo es no deberle a
nadie nada, sino solo Tu amor, (Romanos 13:8). Yo me esforzaré, y mis manos no desfallecerán, y mi trabajo
tendrá su recompensa, (2 Crónicas 15:7). Mi trabajo no será visto como un favor, o contado como gracia.
Sera reconocido como digno de recibir salario, como una obra por la que me
deben un pago, (Romanos 4:4). Deseo vivir en paz, con tranquilidad, ocupándome de mis cosas,
mis asuntos, mis negocios, trabajando con la habilidad que tú me has dado.
Viviendo honradamente y dando testimonio a los que están afuera, siendo capaz
de mantenerme, sin tener necesidad de nada, sin depender de nadie, porque a
través del trabajo, Tu, suples por mí, (1 Tesalonicenses 4:11-12). Quiero trabajar
sosegadamente, en paz, recibiendo mi propio sustento, comiendo mi propio pan,
sin cansarme de hacer el bien, (2 Tesalonicenses 3:12-13). Enséñame a ocuparme en buenas obras, a hacer
una labor honorable y trabajar con honestidad, para nunca estar sin fruto, y
estar listo, completo, provisto para suplir lo necesario según lo demande cada
oportunidad, (Tito
3:14).
Padre, Tú conoces mis obras, Tú pones delante de mí una puerta ampliamente
abierta, que nadie puede cerrar, (Apocalípsis 3:8). Por esto no temo, ni desmayo, porque Tú estás conmigo, Tú me
llenas de fuerza y me ayudas siempre, siempre me sustentas con la diestra de Tu
justicia, (Isaías
41:10). Tú
venciste esta circunstancia por mí, y en Ti Jesús, esta mi paz, mi confianza,
mi buen ánimo, porque Tú venciste al mundo, (Juan. 16:33). Por nada estoy afanado, ni ansioso, porque
he entregado mi oración a Ti, y te agradezco desde ya por la respuesta. Tú me
guardas en perfecta paz, y declaro que mi corazón, y mis pensamientos están
guardados en la paz que sobrepasa todo entendimiento en Cristo, (Filipenses 4:6-7). Yo se enfrentar toda
situación, pues Tú eres suficiente para mí, y todo lo puedo porque Tú me
fortaleces, (Filipenses
4:12-13).
Yo guardare mis palabras, cuidare lo que salga de mi boca, y me mantendré
alejado de problemas y angustias, (Proverbios 21:23). Yo reconoceré Tu voz, seguiré Tus pasos, y Tu enderezaras mi
camino lo harás recto y fácil de transitar, (Proverbios 3:6). Yo valorare Tu
instrucción, Tu sabiduría y ella me engrandecerá, me honrará porque yo la he
abrazado, (Proverbios
4:8). Y Tú
me permitirás crecer en sabiduría y gracia, contigo y con los hombres, (Lúcas 2:52).
He orado a mi Padre en el
nombre de mi Señor Jesús, amén.
Y recuerde darle las gracias cómo si ya lo hubiera recibido.
Bendiciones
Pablo José

Comments
Post a Comment