El poder de la palabra de Dios
Veamos que dice la biblia sobre el poder de la palabra de Dios:
romanos 1:16; (…) porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (…).
Evangelio traduce es mensaje y el mensaje está en la biblia y es poder
para los que lo leemos y creemos.
1 corintios 1:18; porque la palabra de la cruz es locura a los
que se pierden; pero a los que se
salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios (…).
La palabra de la cruz es el evangelio, las buenas nuevas de que Jesucristo
vive y ya venció al enemigo regalándonos su victoria de la cruz para obtener mi
redención del pecado y mi salvación eterna. Nosotros predicamos a Jesucristo y
a su sacrificio redentor de la cruz. Para los que no creen, eso que predicamos
lo ven como de locos (le lavaron el cerebro, le convencieron para sacarle la
plática, son locos, no creen en la virgen, están en una religión rara, etc.). Para
los que creemos en ese mensaje de salvación, la palabra de Dios tiene poder
para hacernos realidad en esta vida todo lo que en la biblia dice, si le
hacemos caso y lo ponemos en práctica.
LA MENTE HUMANA
(EL ALMA) CONOCIDA ENTRE LOS CRISTIANOS COMO “LA LOCA DE LA CASA”
Veamos lo que dice la palabra de Dios sobre la mente:
marcos 12:29-30; y amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas (…).
Aquí nos manda Dios que lo amemos con todos los tres componentes que
tenemos:
Nuestro corazón (en espíritu)
Nuestra alma (la mente o los pensamientos, sentimientos y emociones)
Nuestras fuerzas (el cuerpo físico, adorándolo, cantándole,
honrándolo)
Tenemos tres partes actuando al tiempo. espíritu, alma y cuerpo y
todas deben amar a Dios. La mente es solo una parte de nuestros componentes y
esa mente podemos ponerla en obediencia a lo que nos dejó dicho Dios en sus
escrituras, para poder tener armas poderosas siempre, con las cuales derrotamos
cualquier ataque del diablo para nuestra vida.
efesios 4:22-23; (…) en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está
viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente (…)
Aquí nos dice que debemos renovar lo que tenemos en nuestra mente de
hombre (mujer) viejo y viciado con los pensamientos (fortalezas) del mundo, que
nos producen deseos engañosos. (tales como depresiones, ganas de suicidio,
derrotismos, celos, envidias, etc.)
lucas 24:45-47; (…) entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las escrituras; y
les dijo: así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y
resucitase de los muertos al tercer día; y
que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados
en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén (…).
Vemos que el mismo Jesucristo tuvo que abrirles
el entendimiento a los apóstoles, antes de subir al cielo, para que
pudiesen entender las escrituras. Ese trabajo tiene que hacerlo el Espíritu
Santo con nosotros, pero debemos querer entender la biblia. Si se lo pedimos a Dios
a través de su Santo Espíritu, Él nos escucha y nos permite entender su palabra,
para poder renovar nuestra mente o entendimiento. Por eso, cada vez que vayamos
a leer la biblia, debemos pedirle al Espíritu Santo que nos de entendimiento de
lo que vamos a leer.
romanos 12:2; (…) no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (…).
Acá está la clave de nuestro triunfo contra esa guerra de que habla la
cita. Renovar nuestra mente o nuestro entendimiento, por medio de sacar los
pensamientos del mundo, transformarnos, dejar el conformismo de saber solo lo
que aprendimos de los hombres y meter la palabra de Dios para que baje a
nuestro corazón y se vuelva un hábito reaccionar ante cualquier circunstancia
de la vida o ante cualquier tribulación, creyendo en lo que dice Dios al
respecto de esa situación negativa específica, por cualquiera que sea. De esa
manera podemos comprobar cuál es esa buena, agradable y perfecta voluntad de Dios
para nuestras vidas.
efesios 4:17-18; (…) esto, pues, digo y requiero en el señor: que
ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18 teniendo el entendimiento
entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay
(…)
Este mandato es muy claro. Dice la palabra de Dios que ya no debemos
andar como los gentiles. Los gentiles eran el pueblo ajeno a Dios (en esa época
los griegos y todo lo que no era judío). Esa gente andaba en la vanidad de su
mente o sea que solo creían lo que
tenían en su cabeza aprendido de
técnicas con base en la inteligencia humana (artes, esoterismo, medicina,
ingeniería, metafísica, etc.), teorías de hombre que no incluían la sabiduría
que solo viene de Dios. Estaban ajenos a la vida de Dios que solo se conoce por
medio de Su palabra y eran unos ignorantes de las cosas de Dios.
EL DIABLO NO
DESEA QUE ENTENDAMOS LA PALABRA DE DIOS PARA QUE NO TENGAMOS EL PODER DE DIOS
2 corintios 4:3-4; (…) pero
si nuestro evangelio está aún encubierto, entre
los que se pierden está encubierto; en los cuales el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que
no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es
la imagen de Dios (…)
según la
nueva versión internacional; (…) pero si nuestro evangelio está encubierto, lo
está para los que se pierden. El Dios
de este mundo ha segado la mente de
estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo,
el cual es la imagen de Dios (…).
Existe un velo (la mente del hombre o mujer que no ha recibido a Cristo
esta encubierta) que no deja entender la palabra de Dios que está en la biblia,
a los que no creen en Jesucristo y ese velo lo puso el dios (con d chiquita)
de este siglo, que es satanás, para que no pudiéramos obtener el poder que nos
permite ponerlo siempre derrotado en todo bajo nuestros pies. El que manda
temporalmente en la tierra no es Dios sino el diablo, porque Adán cuando pecó,
le entregó el control de este mundo (que había recibido de Dios para su
disfrute). Los que recibimos a Cristo de corazón, nos le salimos del control al
diablo y ya no tiene autoridad sobre nosotros pues el Espíritu Santo entró a
morar con nosotros y nos quitó el velo que no nos dejaba entender la palabra de
Dios. en ese momento, al recibir de forma voluntaria a Jesucristo en nuestra
vida, obtenemos el poder para derrotar los ataques, pensamientos o fortalezas
negativas que nos mete el diablo, pues declaramos y creemos en las verdades o
en la luz del evangelio de Cristo. nos enteramos que el diablo ya fue derrotado
y que no me puede hacer nada pues yo voy al cielo y el ya fue juzgado y
condenado y va al infierno cuando vuelva Jesucristo por nosotros.
CÓMO NOS
QUITAMOS EL VELO QUE NOS PUSO EL DIABLO PARA EVITAR QUE TENGAMOS EL PODER DE DIOS
2 corintios 3:16-17; (…) pero cuando se conviertan al Señor, el velo se
quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad (…).
Cuando recibimos a Cristo en nuestras vidas, entra en nosotros el Espíritu
Santo y se quita el velo que no nos permitía entender la palabra de Dios, la
cual nos da la libertad de las garras del diablo.
Conclusión:
El poder de Dios lo adquirimos al renovar nuestra
mente y amarrarla, para que los pensamientos negativos los transformemos en lo
que dice Dios al respecto.
Hay un velo para que los que no han recibido a Cristo,
no puedan ver ni entender las escrituras. Las ven como fábulas o locuras.
Ese velo lo quita el Espíritu Santo de Dios, cuando
invitamos a Cristo a que more en nuestro corazón.
Bendiciones
Pablo José

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