LA MEDITACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS COMO EJERCICIO ESPIRITUAL


¿Qué es lo que te sostiene durante ataques físicos o dificultades de la vida? UN ESPÍRITU FUERTE.
Proverbios 18:14 (Parafraseada)
El Ruaj del hombre, le sostendrá (y dará la victoria) en la debilidad, la tristeza, la enfermedad, la aflicción y el ataque, pero el Ruaj débil, ¿qué puede sobrellevar?

¿COMO LOGRAMOS ROBUSTECER NUESTRO ESPÍRITU
Nutriéndolo con la palabra, en la FE y en la GRACIA de Dios y ejercitándolo con la piedad.
Haciendo los siguientes ejercicios espirituales:
ü  Soledad: para meditar.
ü  Silencio: Para escuchar.
ü  Adoración personal (y corporal): Para entrar en Su presencia
ü  Meditación: Para bajar la palabra de la mente al corazón.
ü  Oración: Para estar en línea con los deseos de Dios y pedir como nos conviene.
ü  Ayuno: Para doblegar los deseos de nuestro cuerpo carnal y hacernos más sensibles a la voz de Dios.
ü  Celebración: Para agradecer y brincar de gozo por las respuestas a nuestras peticiones.

Hoy hablaremos del ejercicio de meditación de la palabra de Dios. Par ello debemos valorar la palabra y entender lo que nos puede significar, si la hacemos parte de nuestra vida diaria. Esa palabra debemos grabarla en NUESTRO CORAZÓN, para que de él,, la saquemos cuando la necesitamos para afrontar cualquier circunstancia adversa en nuestra vida. Veamos algunos fundamentos:



Meditar: Hebreo - HAGAH
Murmurar, pensar, cuestionar, imaginar, acampar en una idea, hablar, estudiar, dar sonido a.
Griego - Enthumeomai
Pensar por inspiración, deliberar, tomar con pasión una posición fija dentro del pensamiento.
Considerar atenta y detenidamente el pro y el contra, antes de adoptar, o emitir voto.
Real Academia Española:
Meditar es, aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo.
Milan Kundera acerca de la lentitud en el pensamiento:
“La velocidad es inversamente proporcional al pensamiento”

1.       EL CREER CON EL CORAZÓN
Marcos 9:23 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
Romanos 10:10 10 Porque con el corazón se cree para justicia…
Lucas 6:45; El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Mateo 6:21; Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

2.       LA PALABRA DE DIOS ES UN TESORO. Debemos valorarlo.
Debemos valorar y nuca menospreciar la palabra de Dios. Eso indica fallar en ver su valor.
Pablo nos enseñó que no debemos avergonzarnos del evangelio, pues es poder de Dios para “SOZO”.
La palabra SALVACION en griego “SOZO” significa: Perdón – sanidad – liberación – resucitar –preservación – protección del mal –
Proverbios 3:13-18; su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.

3.       REFERENCIAS EN EL NUEVO TESTAMENTO EN CUANTO AL   PAPEL DE NUESTRO CORAZON
Hechos 16:14; Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
Hechos 8:37; Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

Hechos 5: 3; Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
Juan 13:2; Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase.

4.       EL JARDIN DE DIOS
1 Corintios 3:6-9; …nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
Versión Dios Habla Hoy; Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son un sembrado y una construcción que pertenecen a Dios.
Nueva Versión Internacional; En efecto, nosotros somos colaboradores al servicio de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.

5.       PARABOLA DEL SEMBRADOR.
Marcos 4:14-20; El sembrador es el que siembra la palabra. Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.
No todos los que escuchan la palabra de Dios, tienen un corazón (terreno) dispuesto (listo) a recibirla, para que germine y de frutos, con el riego y los abonos de la oración y meditación.
ü  Unos la escuchan y están en el mundo (su corazón o espíritu no está conectado a Dios) y se olvidan de la palabra para seguir en sus delitos y pecados carnales. Les entra la palabra por un oído y les sale por el otro.
ü  Otros han nacido de nuevo, pero NO TIENEN fundamento de palabra, no la estudian y como tienen ya le Espíritu Santo dentro, se gozan a escucharla, pero salen a la calle y tienen problemas y caen por falta de FE, al no oír la palabra seguido, ni poder sacarla como su arma de guerra cuando la necesitan. Son bebes espirituales que no han sido bien nutridos o alimentados y tienen muy poquita fe.
ü  Otros reciben la palabra, ero se dejan llevar por afanes, ambiciones, y no ponen en práctica la palabra (cristianos que pagan sobornos para conseguir contratos, no pagan salarios completos ni justos a sus trabajadores, siguen con amantes, con vicios, y ponen otras prioridades antes que la palabra de Dios).
ü  Y por último, los que estudian, meditan, oran, tiene claras sus prioridades de acuerdo al orden de Dios (Dios, familia, Iglesia, Trabajo), es donde se arraiga la palabra en el corazón y dan fruto.

6.       LA PALBRA ES LA SEMILLA INCORRUPTIBLE
Marcos 4:14; 14 El sembrador es el que siembra la palabra.
1 Pedro 1:23 …renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible
Juan 1:14 …El Verbo fue hecho carne
Juan 12:24 …si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere…

7.       EL SEMBRADOR
Marcos 4:14; El sembrador es el que siembra la palabra.
Dios lo hace a través de la comunión que logremos tener con Él en alabanza, oración y meditación, pero, normalmente USA OBREROS, pastores, sacerdotes, maestros, predicadores, evangelistas, etc., para que hagamos la labor que nos encomendó, de ir regando Su palabra (la semilla incorruptible) en el terreno del corazón de los hombres y mujeres de este mundo. El mensajero (nosotros) solo riega o da a conocer la palabra. El Espíritu Santo es el que convence al oyente, para  que se redarguya y decida acercarse más a Dios por medio del estudio, oración y meditación de Su palabra.

8.       EL CORAZON ES UN TERRENO
Marcos 4:15; Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.
Mateo 13:44; además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

9.       EL TERRENO NO SOLO DEBE SER PLANTADO, SINO QUE DEBE SER REGADO
Marcos 4:16,17; Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; 17 pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.

La piedra no mantiene agua, por eso la raíz que cae entre piedras, no brota fuerte.
El espíritu es la lluvia temprana y la lluvia tardía, que riega la palabra, pero la riega a través del agua de la palabra.
Joel 2:23,28; Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.
Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Conclusión.
Hoy nos recuerda nuestro Dios:
1.       La semilla, que lleva los nutrientes, para que germinen los frutos del espíritu en nuestras vidas, (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio), es la palabra de Dios..
2.       El terreno donde la sembramos es nuestro corazón. No el músculo, sino el espíritu humano renacido.
3.       El labrador o quién la siembra, es nuestro Padre y para eso nos usa como obreros, para REGARLA.
4.        El riego lo logramos al MEDITAR la palabra de Dios.

Practiquemos.
Bendiciones
Pablo José

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