NO SE DERRUMBE
Hoy
deseo compartir con mi familia de fe, una meditación basada en una escritura, que
yo mismo he podido vivir después de conocer a mi Dios. Este testimonio y
mensaje lo llamaré NO SE DERRUMBE.
Durante
21 años (1998 a 2019), pasé por un largo desierto, derivado de mi
vinculación a la Caja Agraria ocurrida después de estar incapacitado un año, por un accidente de tránsito. Duré 3 años en esa entidad y al salir, por hacer bien mi trabajo y molestar (no darle gusto) a un influyente personaje que juró meterme a la cárcel, tuve que afrontar 25 procesos penales, 4
juicios fiscales y 3 procesos disciplinarios, detención domiciliaria por 4 y
medio años, (hoy le dio caché el ex presidente Uribe), 3 condenas en primera instancia,
confirmadas en Tribunal en segunda instancia y al final ganadas en casación en la
Corte Suprema de Justicia, detenciones en el DAS antiguo y en La Picota,
vilipendios, pasquines sacados por la Fiscalía en periódicos y televisión nacionales,
prejuzgando y condenándome públicamente como un vil hampón, sin haber sido vencido en juicio
(nunca se retractan ni aclaran la
infamia), ataques, pérdida de oportunidades laborales y mil situaciones jartas
derivadas de ese piano grandote que me cayó encima, por estar laborando en el lugar
equivocado.
Al
principio no tenía tiempo sino para ir de fiscalía en fiscalía y de juzgado en
juzgado y mantenía con la zozobra de que en cualquier momento caería preso y no
podría sostener a mi familia. El temor me atenazaba y muchas veces estuve a
punto de botar la toalla. ¿Trabajo? Me miraban y pensaban que les iba a robar el reloj en un descuido, por la mala prensa recibida.
Hasta
que me metieron preso por 18 días en el año 2003 y al estar en la más baja condición
humana, en una cárcel, solo, supuestamente derrotado, con vaticinios súper
negativos de los abogados y amigos, sin plata, sin posibilidad de ingresos, fue que dejé de mirar hacia el piso y alcé mis ojos para empezar a mirar hacia Dios.
Desde
entonces, en esos 18 días que estuve en La Picota, empecé a leer la Biblia sin entender
mucho y al salir, decidí conocer más a Jesús y a mi Padre celestial y me matriculé en una
escuela de enseñanza bíblica (RHEMA), para dedicarme a estudiar con disciplina Su
palabra, y, con el tiempo, la he visto funcionar SIEMPRE. Entre otros
aspectos, mi Iglesia se fundamenta en la visión recibida por mi pastor Pablo
Enrique (uno de mis hijos en la carne), la cual yo he visto OPERAR desde que busqué a Dios de corazón. Cito el fundamento de esa visión:
Isaías 41:10; (…) No
temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre
te sustentaré con la diestra de mi justicia (…).
Cuando
decidí buscar a mi Padre, estudiar Su palabra, meditarla, noté cambios importantes
en mi manera de ver la vida, de entenderla, y empecé a soportar con paciencia
las diversas pruebas que el diablo de manera permanente ha puesto en mi mente para
tratar de alejarme de Dios, y de DERRUMBARME. Empecé a conocer la GRACIA Y EL
AMOR DE DIOS operando en mi vida y a vivir y comprobar Sus promesas:
2 Corintios 12:9 (Versión
Lenguaje sencillo)
Pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo
que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.» Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que
el poder de Cristo se muestre en mí.
2 Corintios 12:9
(Versión Reina Valera)
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se
perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien
en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
Con
Dios acompañándome desde que decidí buscarlo en el año 2003 y entregarle esa
pesada carga, puedo hoy testimoniar que, ANTES de DERRUMBARNOS, debemos
apartarnos y empezar a pasar tiempo con Dios. Debemos aprender a DESCANSAR EN
EL. Dejar de luchar en nuestras fuerzas para cambiar situaciones y para, como en mi caso, no
odiar a las autoridades venales. No importa lo fuerte, saludable, inteligente,
rico, joven, que estemos o creamos estar. La verdad es que, SIN DIOS, cuando
nos caen encima pianos como el que les cuento, si usamos solo nuestras fuerzas
y habilidades humanas, nos vanos a cansar, agotar y seguramente a DERRUMBAR. Pero,
nuestro DIOS nunca se cansa y Su palabra nos dice en Isaías 40:28-31:
Tú
debes saber que Dios no se cansa como
nosotros; debes saber que su inteligencia es más de lo que imaginamos. Dios
les da nuevas fuerzas a los débiles y cansados. Los jóvenes se cansan por más
fuertes que sean, pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán
volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse».
Si
usted tiene hoy problemas y se siente cansado, yo le digo que NO SE DERRUMBE.
Busque a Dios de corazón. Lo invito a que se nutra con una excelente
alimentación de palabra. Vincúlese a una casa de oración y/o a un grupo de
estudio de la palabra. Aprenda a orar, a meditar. Yo lo hice desde cero, funcionó
y es GRATIS. Hoy vivo lleno de paz y gozo en Cristo y quisiera que mucha gente sintiera
lo hermoso que es buscar a Dios cada mañana. Él es paciente, bondadoso,
consolador, no se puede describir, solo se puede disfrutar y amar.
Anímese,
ahí tiene mi testimonio, Él nunca nos desampara. Yo no sé que hubiera pasado en
mi vida sin mí Dios.
Bendiciones
Pablo
José

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