APRENDA A ROMPER EL CICLO

 

Normalmente un proceso negativo empieza con un problema que afecta un pensamiento que influye en un sentimiento y desemboca en un comportamiento.

 

Cuando nuestro pensamiento está dirigido por los problemas o circunstancias de la vida, no vamos a ser personas que rompan con ciclos, sino que nos vamos a mantener en los ciclos carnales que todo el mundo se mantiene, lo cual quiere decir que cuando uno no piensa correctamente (pensar en lo que dice la palabra de Dios sobre el problema que estamos atravesando)  y nos dejamos influenciar por el problema, (pensamos solo en el problema) se generan sentimientos negativos que no le dan solución a la situación sino que la agravan pues no se ve la salida.

 Todos los que quieran romper los ciclos de una manera divina, poderosa y quieran que el reino de los cielos les traiga gozo y paz deben aprender que los sentimientos (que nacen de los pensamientos) los debe dirigir LA PALABRA DE DIOS, no las circunstancias

Dice la palabra de Dios que

Nehemías 8:10; (…) No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza (…).

Salmos  46:1; (…) Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones (…).

Dios es claro en manifestarnos que, si necesito FUERZAS para superar una circunstancia difícil o una gran tribulación, en el gozo del Señor está mi fuerza y es claro que necesitamos mucha fuerza para arreglar un problema complicado, por lo cual debo hacerle caso a Dios quien no miente y siempre cumple su palabra. Lo que necesito entonces es el gozo del Señor, pues con el sentimiento de GOZO que te regala la presencia de Dios en tu espíritu es que vas a atacar el problema y no dejas que el problema ataque tus sentimientos (pensamientos).

 

Dios también es claro al decirnos que:

Romanos 14:17; (…) Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo (…).

De las tres cosas que expresa este versículo de lo que el reino de Dios es, dos tienen que ver con sentimientos, la paz y el gozo son sentimientos, cada uno de los cuales deberían brotar de la justicia de Dios, y sabemos que Dios es justo y nosotros TAMBIEN somos justos pues ante sus ojos ya FUIMOS justificados por medio del sacrificio de Cristo en la cruz.

VISUALICEMOS EL CICLO QUE DEBEMOS ROMPER

Tomando el ejemplo mas común entre nosotros, el de las enfermedades físicas, lamentablemente a muchas personas les sucede que cuando están enfermas se dejan guiar por la enfermedad, entonces esa persona no sólo va a estar enferma sino también deprimida generándose  dos problemas: El físico y El almático (o Mental), porque ahora está pensando en cosas que no son ciertas y que como lo afirma Dios en su palabra, nunca van a pasar.

Algo parecido le pasó a un gran hombre de Dios como lo fue Elías el profeta. El dijo “sólo yo he quedado” cuando ya había matado a 800 profetas de Baal,  entonces Jezabel  le mandó un mensaje diciéndole:

1 Reyes 19:1-2; (…) Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2 Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos (…).

Después de esta tremenda amenaza de muerte Elías se asusta en su carne y le dice a Dios:

1 Reyes 19:4; (…) Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres (…).

Que bueno que Dios no escuchó esta petición de Elías.

Elías se fue a esconder a una cueva y Dios llegó a la cueva, no se metió en ella, y le dijo “Sal de allí”

1 Reyes 19:9-11; (…) Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová (…).

1 Reyes 19:15-18; (…) Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron (…).

La mayoría de las veces muchos de nosotros queremos que Dios se meta donde estamos llorando, abatidos, angustiados, deprimidos, enojados, amargados, etc., (en nuestra cueva) para sacarnos de allí, pero Dios nos dice “Sal tú de donde te metiste” o en otras palabras “Que los mismos pensamientos que te metieron allí sean los mismos que te saquen”. Normalmente por nuestros actos nos metemos en problemas y queremos que Dios nos saque cargado de ellos.

Nosotros tenemos que tener un sano proceso para romper este ciclo de pensamientos que afectan nuestros sentimientos, el cual es:

 Primero: Buscar la palabra de Dios con relación al problema o circunstancia que estamos atravesando

Una palabra de Dios puede más que lo que nos está pasando. Debemos CREER que la palabra de Dios va a influenciar nuestros pensamientos y por ende mis sentimientos van a ser influenciados no por lo que nos pasa, sino por lo que dice la palabra de Dios al respecto de esa situación que estoy afrontando.

 Segundo: Meditar y Meditar sobre lo que dice esa palabra de Dios hasta que haga RHEMA (sea revelada) en mi corazón (espíritu)

Cuando estamos enfermos y decimos “por las llagas de Cristo fui curado” esa declaración creyéndola nos genera un sentimiento de confianza, de seguridad, de paz.

Nunca se resuelve un problema metiéndose en otro. Si ya tenemos un problema, no dejemos que ese problema nos traiga otro. Por ejemplo, si no tenemos dinero pero nos endeudamos, entonces ya tenemos dos problemas. Los problemas se resuelven identificándolos, y buscando una  palabra de Dios con relación a ese problema que cambie mi manera de pensar al respecto de esa situación, la cual AL MEDITARLA y ENTENDERLA POR EL ESPIRITU (no solo por la mente), hará cambiar mi manera de sentir, y como consecuencia cambiaré mi manera de hacer las cosas y los resultados serán diferentes.

 Tercero: aprender a caminar en el espíritu para poder tener respuesta a nuestras peticiones.

Dios nuca nos manda a hacer nada que no podamos. Si en su palabra nos habla de que somos seres espirituales y debemos ANDAR en el espíritu, nos asegura que debemos dejar de andar en nuestra mente y en nuestro cuerpo o sea que dejemos de guiarnos por las emociones y escuchemos mas seguido la voz de nuestra conciencia. Veámoslo:

Gálatas 5:16-26; (…) Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros (…).

Es muy fácil saber si estamos dejándonos dominar por la mente y por nuestros deseos carnales tan solo mirando los frutos de nuestra vida. ¿Estamos teniendo comportamientos como los resaltados en rojo??? Entonces nos falta mucho estudio y meditación de la palabra de Dios para poder RENOVAR nuestra mente, AUMENTAR nuestra Fe en la palabra de Dios y cambiar nuestro comportamiento para poder empezar a dar los frutos resaltados en azul, que son la manifestación de nuestro espíritu como hijos de Dios con la mente RENOVADA por su palabra.

 Pido al Espíritu Santo que estas escrituras sean una ayuda para su meditación.

 

Bendiciones; Pablo José

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