DEBEMOS EJERCITAR EL CAMINAR EN AMOR
El amor es la forma como Dios dispuso hacer prosperar nuestro espíritu, alma y cuerpo.
1 Corintios 13:1 Si no tengo amor, de nada me sirve hablar
todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de
metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!
Cada paso dado fuera del camino del amor es pecado. Así tengamos mucho
conocimiento de la palabra, estemos operando en algunos dones espirituales prestados
por Dios para ministrar a otros, cumplamos con llevar los diezmos a la Iglesia,
con servir en las tareas que nos asigne el pastor, si no tenemos reflejado en nuestros
actos diarios de vida en comunidad, el amor de Dios, no
sirve para nada, es como una carreta vacía haciendo ruido por donde
pasa.
1
Timoteo 4:8
Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo
aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
Caminar en amor es tener piedad
hacia los demás. Veamos este versículo y sustituyamos piedad por caminar en
amor:
1
Timoteo 4:8
Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero Caminar en Amor para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de
la venidera.
TODO es TODO. Dios desea
que la mayor prioridad de nuestra vida sea caminar en amor para que tengamos
maravillosos resultados y beneficios en todo. (Salud, dinero, amor, etc.). Acá
en este mundo y luego al recibir nuestros galardones en la otra vida, la
eterna.
Si la palabra de Dios no
está funcionando en nuestra vida, debemos revisar nuestro caminar en amor
y todas las áreas que inciden en salirnos de este mandamiento prioritario de nuestro Señor.
Mateo
22:37-40 Jesús le respondió: —El primer mandamiento, y el más importante, es el
que dice así: “Ama a tu Dios con todo lo que piensas y con todo lo que eres.” Y
el segundo mandamiento en importancia es
parecido a ese, y dice así: “Cada uno
debe amar a su prójimo como se ama a sí mismo.” Toda la enseñanza de la
Biblia se basa en estos dos mandamientos.
Él nos dijo que si
OBEDECEMOS Su palabra podemos resistir y ahuyentar al diablo De nuestras vidas.
Santiago
4:7 Por eso, obedezcan a Dios. Háganle frente al diablo, y él huirá de ustedes.
No le demos más vueltas
a nuestros problemas. Cumplamos, este mandamiento, obedezcamos a Dios,
EJERCITEMOS cada día nuestro amor hacia
los demás y veremos maravillosos resultados en TODO.
Bendiciones
Pablo José

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