EMPIECE EL DÍA MOVIÉNDOSE


Para poder obtener lo que se desea en la vida, previa guía y apoyo de Dios si ese deseo está DE ACUERDO a Su palabra y se enmarca en el plan o propósito que Dios diseñó para nuestro paso por este mundo, además de tener fe, creer, confiar, debemos DAR EL PASO; MOVERNOS, ACTUAR, HACER LA TAREA, HACER LA OBRA.
 Santiago 2:26; (…) Porque, así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta (…).


Para ello debemos tener fuerzas, energía y por eso es vital tener claramente identificado cuál es el número de horas que nuestro cuerpo necesita dormir o descansar, de acuerdo a nuestro metabolismo, para obtener un verdadero descanso y poder levantarnos con ánimo para empezar a movernos en los quehaceres del día a día.
La Biblia nos advierte que debemos dormir lo necesario y que logramos un verdadero descanso y buen sueño si se lo pedimos a papá Dios.
Salmos 127:2  Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.

Pero luego nos insta también a levantarnos a TRABAJAR y que no debemos POSTERGAR las tareas que ya sabemos que debemos hacer.
Proverbios 6:4; (…) No postergues el asunto, ¡hazlo enseguida! No descanses hasta haberlo realizado.

Si dormimos en exceso traeremos pobreza a nuestras vidas pues esa pereza le roba tiempo productivo a nuestra vida.
Proverbios 6:9-11; (…) Jovencito perezoso, ¿cuánto más seguirás durmiendo? ¿Cuándo vas a despertar? Te duermes un poco, te tomas la siesta, tomas un descansito y te cruzas de brazos. ¡Así acabarás en la más terrible pobreza!

Pero, si por el contrario dormimos poco y mal, nos levantamos cansados y de mal genio, no me levanto con ganas de escuchar a papá Dios y me arruino el día.

Volvamos una prioridad nuestro adecuado descanso, pero luego, levantémonos, empecemos a movernos, démosle gracias a Dios por ese maravilloso día que hizo para nosotros, por estar vivos, sanos; con fuerza, y con su unción para hacer el trabajo del día con mi cuerpo renovado como el de las águilas.
Salmos 103 versículos 1 y 5; ¡Con todas las fuerzas de mi ser alabaré a mi Dios! Mi Dios me da siempre todo lo mejor; ¡me hace fuerte como las águilas!


Bendiciones
Pablo José

Comments

Popular posts from this blog

PRACTIQUEMOS HOY LA MEDITACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

SE FUE MI HERMANA BETITA

MISERICORDIA QUIERE DIOS EN VEZ DE SACRIFICIOS.