CONSTRUYENDO NUESTRO MUEBLE PARA DIOS
SOMOS MOLDEABLES PARA DIOS
Dios
quiere que seamos moldeables en Sus manos.
Jeremías 18:6, (…) Dice Jehová. He aquí que como
el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano (…) .
Job 10:9; (…) 9 Acuérdate que como a
barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver? (…)
Isaías 29:16; (…) ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: ¿No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: ¿No
entendió? (…)
Isaías 64:8; (…) Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el
que nos formaste; así que obra de tus
manos somos todos nosotros (…).
Romanos 9:19-20; (…) Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?
¿Dirá el vaso de barro al que lo formó:
¿Por qué me has hecho así? (…)
Relacionaremos
nuestra vida acá en la tierra y el moldeo que el Señor hace con cada uno de
nosotros, con una carpintería.
Nosotros
somos
herramientas, pero también somos materia prima en las manos de
Dios.
Así
como un madero es talado (un árbol) y luego aserrado para sacar listones o
piezas, cuando nacemos de nuevo por el
bautismo de palabra al reconocer a Cristo como el dueño de nuestras vidas,
nosotros somos talados o quitados del mundo y empezamos a ser
preparados o moldeados en el aserradero de Dios.
Esa
pieza de madera que cortó Dios del bosque (el mundo), pasa al taller del
Maestro para ser formada, pulida y acabada. Ese taller donde siempre está el
Maestro Jesús, el carpintero de almas y vidas, es NUESTRA IGLESIA, el lugar en
donde nos congregamos para ser perfeccionados, tallados, pulidos a través de Su
palabra (hablada a través del pastor o del sacerdote) y de Su permanente
presencia en medio de la alabanza y adoración con señales, milagros y prodigios
que se manifiestan en nuestras vidas, en la medida en que el mueble (mi vida)
se va puliendo en Sus manos.
Los
árboles son la materia prima de todo carpintero pues de allí se sacan las
piezas y los listones de madera con los cuales se hacen las obras maestras
(muebles, casas, utensilios, etc.) que honran al que las elabora, dependiendo
del acabado final y la calidad de los detalles. Según la palabra de Dios
NOSOTROS somos los ÁRBOLES como lo podemos corroborar en las siguientes citas:
Isaías 61:3; (…) a ordenar que
a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en
lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia,
plantío de Jehová, para gloria suya (…)
Salmos 1:1-3; (…) Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni
estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino
que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes
de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que
hace, prosperará (…).
Vemos
que ese árbol (que somos nosotros cada uno de sus hijos), dará fruto y prosperará EN TODO, si está plantado en las
“corrientes de aguas”. ¿Y cuáles son esas aguas? LA PALABRA DE DIOS la cual es ríos de agua viva como lo comprobamos
en
Jeremías 2:11-13; (…) Espantaos, cielos, sobre esto, y
horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová. Porque dos males ha hecho mi
pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua
viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua (…).
Isaías 60:21; (…) Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la
tierra; renuevos de mi plantío, obra de
mis manos, para glorificarme (…).
Cuando
no hemos nacido de nuevo, somos árboles sin fruto, improductivos, madera seca y
sin uso útil. Una vez recibimos a Cristo en nuestro corazón, pasamos a ser
ÁRBOLES DE JUSTICIA en el plantío de Dios. Inmediatamente SOMOS TALADOS de la
tierra y pasamos a ser madera útil en el taller de Jesucristo, para ser
trabajados y convertirnos a través de Su palabra en piezas útiles en el
mobiliario de Dios para GLORIFICARLO a través de nuestro cambio de vida.
Veremos
ahora cual es esa nueva identidad que adquirimos, después de nacer de nuevo. De
la misma manera, una pieza de madera que es sacada del árbol cortado, cambia su
forma para convertirse en una obra de arte, con valor, en manos de un laborioso
carpintero. Pero este proceso de construir la pieza o el mueble de madera fina,
requiere tiempo y paciencia por parte del carpintero. Dios nos tiene infinita
paciencia. El sabe que moldear nuestro carácter a la nueva vida que espera de
nosotros, parecida a la que vivió Jesucristo, implica llenarnos con Su infinito
amor y darnos a través de Su Espíritu Santo, la sabiduría para entender Su
palabra, la cual hace las veces de Su kit de herramientas para moldear nuestra
nueva identidad en Cristo.
2 Corintios 5:17; (…) De modo que si alguno está
en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas (…)
Nadie
queda perfecto en forma inmediata cuando llega a los pies de Cristo. Se
requiere un proceso. Debemos acomodarnos poco a poco a nuestra nueva identidad.
Desde que nacemos de nuevo en Cristo, debemos identificarnos con lo que dice la
palabra de Dios en TODAS las áreas de nuestra vida.
Efesios 2:10; (…) Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas
(…).
Un
mueble se construye para desempeñar una función. De la misma manera, nosotros
fuimos creados para que anduviésemos en buenas obras. Dios nos tiene
proyectados y diseñados desde antes de que naciéramos y hasta el fin de
nuestros días.
Jeremías 1:4-5 5 “Antes que
te formase en el vientre te conocí.”
y
debido a Su omnisciencia, sabe o conoce cuál es nuestro papel en la vida en las
buenas obras que de antemano nos
diseñó, para que las ejecutemos en Su nombre.
Cada
uno de nosotros está diseñado como un mueble especial para usarse en el
servicio de los demás. Así como hay varios tipos de muebles (Alacenas,
armarios, camas, escritorios, sillas, etc.), hay varios tipos de ministerios o
dones que Dios nos dio para servir a los otros en Su nombre.
Tengo
que averiguar claramente, QUE TIPO DE MUEBLE SOY, como y PARA QUE ME HIZO DIOS.
Se lo debo preguntar en mis oraciones privadas. Nadie puede definir la función
de un objeto sino solamente EL QUE LO CREÓ.
El
MANUAL DE MI VIDA, el libro que me da las instrucciones de cómo operar esta
creación de Dios, es LA BIBLIA. Ahí consigo las instrucciones que redactó mi
creador para USAR MI VIDA.
Existen
distintas maderas como el cedro, el nogal, el roble, el pino, la caoba, el
perillo, el guayacán, etc., que son usadas para crear distintos muebles
con el mismo propósito, (prestar un servicio al que lo compra). De la
misma manera, somos distintos nosotros. Unos fuimos creados para ser usados
como pastores, otros como maestros, otros como evangelistas, otros como
apóstoles, otros como profetas. La característica es que cada uno de nosotros
fue creado para cumplir un propósito diseñado por Dios y que tiene como característica
única e igual, que todos debemos adelantar BUENAS OBRAS para la edificación
y el beneficio de los demás participantes del cuerpo de Cristo.
I Pedro 2:9; (…) Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios, para que
anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable (…).
SOMOS
DISTINTOS EN OFICIOS, pero, estamos
diseñados para el mismo propósito de LLEVAR LA PALABRA DE DIOS Y TRAER
ALMAS PARA CRISTO. Somos madera
escogida, de excelente calidad.
Los
muebles finos, no necesitan publicidad para conseguir clientes, pues la calidad
se reconoce y el prestigio se expande o corre como bola de nieve.
Somos
real sacerdocio, linaje escogido, fuimos llamados a ser ministros del Señor y
equipados con dones especiales. Yo me muestro, me vendo, cojo fama de excelente
calidad de vida, de acuerdo con MI COMPORTAMIENTO EN CRISTO. Mis acabados son
PERFECTOS como los de los muebles finos. La
gente quiere tener eso que yo tengo. (Paz, gozo, tranquilidad, prosperidad,
buenas costumbres, paciencia, dominio propio, fe, esperanza, salud perfecta, etc.).
Es
mi obligación CONOCER al detalle, cual es MI IDENTIDAD EN CRISTO, para saber y
estar convencido que MIS ACABADOS SON PERFECTOS.
Mateo 24:14; (…) Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin (…).
Marcos 13:10; (…) Y es necesario que el
evangelio sea predicado antes a
todas las naciones (…).
Marcos 16:15-16; (…) Y les dijo:
Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El
que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado
(…).
Hebreos 4:12; (…) Porque
la palabra de Dios es viva y eficaz,
y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los
tuétanos, y discierne los pensamientos y
las intenciones del corazón (…).
Clamo ante ti por el cumplimiento de esta palabra tuya en la vida
de la persona que acaba de leer este estudio para que a través de Tu Santo
Espíritu le des revelación, entendimiento y comprensión de esa entrega a Ti, el
carpintero perfecto, a fin de que a través de la renovación de su mente por el
RHEMA de Tu palabra, puedas moldear su vida y logres el cambio tan necesario perfeccionándolo
como ese mueble de especial calidad que quieres usar para crecimiento y gozo de
las personas que pondrás en su camino para que les prediques las bondades de Tu
reino.
Bendiciones
Pablo José

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