LOS FUNDAMENTOS DE TODO CREYENTE EN JESÚS EL CRISTO

 1.       SUS FUNDAMENTOS

Hebreos 6:1-2; (…) Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, 2 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno (…) .


Los rudimentos o fundamentos básicos del creyente, son los siguientes:

·         Arrepentimiento de obras muertas: Todo los que nos hace caer en pecado nos separa de Dios. Tenemos en ese momento una muerte espiritual que solo se restablece cuando nos arrepentimos de corazón y le pedimos a Dios que por la sangre que Cristo derramó por nosotros para liberarnos del pecado, nos sea perdonada nuestra transgresión. Así nos volvemos a conectar con el espíritu de Dios y quedamos bajo Su sombra protectora.

·         Fe en Dios: El creyente actúa es por fe en la palabra de Dios y no necesita ver las cosas en el terreno material para creer. A Dios le agrada que le gente le crea. Que estudien Su palabra para que sepan que les ha prometido y crean, reclamando sus promesas en oración pues Él honra siempre Su palabra. La persona que duda de las promesas de Dios nunca recibe nada pues precisamente lo que Su palabra dice es que le pidamos lo que queramos, pero con fe, SIN DUDAR y nos será dado.

·         Conocer los bautismos: Debemos tener claros los diversos tipos de bautismo que existen para los creyentes. El de palabra, cuando reconocemos a Cristo como el hijo de Dios, lo creemos en nuestro corazón y lo declaramos con nuestra boca pidiéndole que se adueñe de nuestras vidas, que sea nuestro guía en adelante, el de agua o arrepentimiento, que es cuando conscientemente queremos decirle al mundo entero que creemos en el supremo sacrificio de Jesús en la cruz para liberarnos de la esclavitud del pecado, y volvemos a la pila bautismal para simbolizar que enterramos el pecado de nuestra antigua vida y renacemos de nuevo con Cristo así como el resucito de entre los muertos, el del espíritu santo,  cuando recibimos por imposición de manos a Su Santo Espíritu.

·         La imposición de manos: Recibir de parte de los ungidos de Dios, el poder del Espíritu Santo y su don de sanidades, milagros, liberaciones o los diversos dones que por su gracia transfiere a las personas para que actúen en el nombre de Jesús llevando bendiciones a la humanidad cuando prediquen con poder el evangelio de la salvación.

·         La resurrección de los muertos: Tener la esperanza de que resucitaremos y recibiremos un nuevo cuerpo glorioso para encontrarnos con nuestro Padre Celestial  y disfrutar Su presencia por toda la eternidad.

·         El juicio eterno. Conocer que todos los creyentes nacidos de nuevo, pasaremos a rendir cuentas de nuestros actos ante el tribunal de Cristo para saber cual es la posición que tendremos en el reino de los cielos.

 2.      SU CONDUCTA

Tito 3: 1-2; (…) Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres (…).

Tito 3:9; (…) Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones

acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho (…)

         Hebreos 13: 1-5;  (…) Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por           ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acordaos de los presos, como si estuvierais presos           juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el                   cuerpo. Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los           adúlteros los juzgará Dios. Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis                  ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré (…)

Hebreos 13:17; (…) Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso (…).

La palabra es clara en las instrucciones sobre los aspectos básicos de la conducta del creyente en su comunidad, como vemos en el siguiente resumen:

·         Sujetarse a sus gobernantes y autoridades.

·         Ser obedientes.

·         Estar dispuestos siempre a hacer lo bueno.

·         No difamar nunca a nadie o no hablar mal de nadie.

·         No ser pendencieros.

·         Ser amables.

·         Ser mansos, respetuosos, pacíficos con TODO el mundo.

·         Evitar las cuestiones necias (charlas soeces, chistes verdes, difamaciones, murmuraciones, chismes, enredos, etc).

·         Evitar discusiones sobre cuestiones religiosas, solo CREER en Dios y en Jesucristo su único hijo y no pelear por ideologías, religiones, doctrinas. Se desecha lo malo y se acoge lo bueno.

·         Ser AGRADECIDOS con Dios, adorarlo y alabarlo como a El le agrada y servirle con TEMOR REVERENCIAL.

·         Tener amor por los demás sin importar su condición social.

·         Ser hospitalarios.

·         Visitar a los presos.

·         Respetar el matrimonio

·         No ser AVAROS ni vivir en función del dinero.

·         Obedecer a los guías espirituales que se tenga en cada caso (pastores, sacerdotes).

 3.      LAS PROMESAS DE DIOS PARA EL CREYENTE.

Hebreos 4:3; (…) Pero los que hemos creído entramos en el reposo(…),

Hebreos 4:16; (…) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (…).

Hebreos 8:10; (…) Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo (…)

Hebreos 8:11; (…) Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos (…).

Hebreos 8:12; (…) Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades (…).

Deuteronomio 28; (…) Acontecerá que, si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.  Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.  Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.  Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.  Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles (…).

Mis bendiciones: Bendito seré

  • En la ciudad y en el campo.
  • En el fruto de mi vientre
  • En el fruto de mi tierra
  • En el fruto de mis bestias.
  • En la cría de mis vacas
  • En los rebaños de mis ovejas.
  • En mi canasta y artesa de amasar
  • En mi entrar y en mi salir

Dios me entrega:

  • La derrota de mis enemigos, por un camino vienen contra mi y por 7 huirán de mi.
  • Su bendición sobre mis graneros y sobre TODO lo que toque mi mano.
  • Su bendición sobre la tierra que me das.
  • Abundancia para prestar a otros y no pedir prestado.
  • Autoridad para ser cabeza y nunca cola.
  • Autoridad para estar encima y nuca debajo.

 Debemos saber que es lo que nos sostiene como fundamento sólido, para vivir como hijos de Dios.

 Bendiciones

Pablo José

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