NUESTRAS OBLIGACIONES EXCLUSIVAS PARA CON DIOS
Los cuatro primeros
mandamientos ORIGINALES según
Antes que todo, se debe volver a aclarar que Los Diez mandamientos no fueron dados a la humanidad para
salvarnos (o para que lográramos la salvación). Veamos lo que dijo Pablo en
Gálatas 3:10,11
“Porque todos los que dependen de
las obras de la ley están bajo maldición...
¿Por qué? …Porque aquel que no
permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas...
¿Qué es? …Es un maldito”.
TREMENDO esto. El que
escoja cumplir o seguir la ley y caiga así sea en uno de los mandamientos
SERÁ MALDITO. Y esa maldición de acuerdo a lo que dice Deuteronomio 28 desde el
versículo 16 implica enfermedades, pobreza, ruina, etc., etc.
Pablo declara que “Por la ley ninguno se justifica para
con Dios”
¿Cómo vivirá el que desea
ser salvo? “El justo por la fe
vivirá”.
Nosotros hemos sido justificados por la fe en la obra redentora
del pecado que hizo Cristo, habiendo creído en él y en su sacrificio en la
cruz.
Éxodo 20:3; (…) No tendrás dioses
ajenos delante de mí (…).
El objeto de nuestra
adoración SOLO ES DIOS Padre en el cielo. Dios quiere que todos sus hijos,
tengan claro que Jesús ESTÁ
VIVO, sentado a Su derecha y que VA A VENIR por segunda vez a este mundo para
llevarse con El a Su Iglesia (que la conformamos todos los que reconocimos el
nombre de Jesús como nuestro Salvador y Redentor). Dios Padre busca adoradores
en espíritu y quiere que cada uno de nosotros establezca con Él una relación
personal en la que entremos en Su presencia, le contemos todas nuestras
situaciones, confiemos en El como nuestro proveedor, consolador, apoyador y
dueño de todos los actos de nuestra vida. Un Dios (con d chiquita) ajeno a
nuestro único Dios, puede ser el dinero, otro el cuerpo físico, otro el juego,
los vicios, los hombres, el trabajo, etc., etc.
Éxodo 20:3-17; (…) No te harás
imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la
tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las
honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que
visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta
generación de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que
me aman y guardan mis mandamientos (…).
Dios no quiere que hagamos
imágenes MUERTAS de El, ni de Jesucristo ni del Espíritu Santo (sus tres
manifestaciones) y mucho menos de hombres por muy iluminados y revelados en su
palabra que hayan sido, pues Dios Padre es celoso en eso y no acepta que haya
algo distinto de El en nuestro espíritu para rendirle culto y adoración. Cuando
uno tiene un ser querido VIVO y a su lado en forma permanente, no necesita
cargar fotos de ese ser querido en la cartera pues lo tiene cerca y a la mano
para ir y darle un abrazo y un beso. Así es Dios con nosotros, está en Espíritu
dentro de aquel que reciba a JESÚS y podemos adorarlo, abrazarlo, besarlo y
consentirlo en espíritu cada vez que queramos, sin necesidad de cargar y mucho
menos idolatrar estampitas, crucifijos, etc, de el o de hombres que ni siquiera
representan a Jesús. (Los dioses ajenos
con d chiquita)
Éxodo
20:7; (…) No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare
su nombre en vano (…).
Debemos acabar esa
costumbre de usar para cualquier cosa el nombre de Dios. Ese nombre tiene PODER
y cuando lo usamos Dios está pendiente de para qué lo llamamos y es
desobligante que metamos Su nombre en cualquier cosa baladí o que hagamos
chistes y chanzas con El. Recordemos que todos nosotros debemos rendirle
cuentas a Dios por toda palabra ociosa que sale en esta vida de nuestra boca y
sobre lo que mas nos exigirá explicaciones es por usar Su santo nombre en vano.
Veámoslo en la palabra:
Mateo
12:36-37; (…) Más
yo os digo que de toda palabra ociosa
que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque
por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado (…)
Éxodo 20:8;
(…) Acuérdate del día de reposo para
santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra
alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia,
ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo
Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y
reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová
bendijo el día de reposo y lo santificó (…).
En este mandamiento se nos
aclara lo del tiempo de la adoración a Dios y EL DIA DE REPOSO. Vemos que
específicamente hay un día señalado en que los h
Para adorar a Dios se
necesita tiempo. Debemos cultivar diariamente nuestra relación con Dios. Lamentablemente
nosotros s
El día de Dios no es para
divertirse, no es para los deportes, ni para las fiestas personales. Muchos de
nosotros violamos este mandamiento de la ley moral de Dios. Estos tres primeros
mandamientos no son opcionales, sino imperativos.
Ningún hijo de Dios puede usar el día de adoración para el mismo. Suena fuerte
pero es de los tibios decir que no tienen tiempo para ir al culto del Señor,
sea donde sea que se predique Su palabra y se congregue la comunidad cristiana
(Iglesias católicas, templos cristianos, etc.). Recordemos que a los tibios con
Dios El los VOMITA DE SU BOCA. Veamos la palabra:
Apocalipsis 3:16; (…) Pero por cuanto eres tibio,
y no frío ni caliente, te vomitaré de mi
boca (…).
Esa gente está tan cargada
y trabajada que los siete días de la semana los toman todos para ellos. No hay en
su agenda un día separado para el Señor.
Existen otros hijos de Dios
que aunque participan en el culto (misa o servicio en su iglesia) en el día del
Señor, piensan ¿cuándo terminará el servicio o la misa? Estoy cansado de tanta
palabra o enseñanza bíblica. Preferiría estar en la finca, o en el club o en mi
casa descansando. Esas personas deben recordar que lo que debemos hacer en el
día del Señor es semejante a lo que vamos a hacer en el cielo, ¿Qué vamos a
hacer en el cielo? ¿Acaso no le vamos a adorar y a servir POR TODA
Un día de reposo son 24
horas de descanso. Día de reposo significa “cese de nuestras actividades
laborales”. El mandamiento dice Acuérdate
del día de reposo para santificarlo, lo que significa “poner ese día aparte o apartarlo y dedicarlo al Señor”.
Veamos el
versículo 11 de Éxodo 20; (…) Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la
tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día;
por tanto,
Jehová bendijo el día de reposo y lo
santificó (…).
Aquí Dios nos da la base
de esta santificación o mandamiento; “Dios en seis días terminó la obra c
En su significado ceremonial este día nos enseña tres cosas:
1)- Que después de que Cristo
terminó su obra de salvación c
2)- Que el sentido ceremonial (como lo practican los judíos
ortodoxos que se guían solo por el antiguo Testamento y por sus tradiciones) fue abolido en el nuevo pacto
que entró en vigencia para nosotros apenas murió Cristo en la cruz, más no fue
abolido el sentido moral.
3)- Que el principio del reposo está vigente,
pues, debemos apartar un día de adoración para el Señor.
¿Cómo debemos usar el día apartado para el Señor?
El mundo usa el D
En este día se debe dejar
de trabajar, haciéndolo un día de descanso. Este es un día de actividad espiritual. Es de uso santo (escogido o apartado)
para Dios. Hay algunos casos para doctores, policías, militares, enfermeras,
etc. que ocasionalmente deben trabajar por emergencias presentadas, sobre todo
cuando sus servicios no son voluntarios sino obligatorios y deben cumplir esas
obligaciones. Pero la regla general
es que la mayoría de los creyentes debemos descansar y dedicar este día para el
Señor.
Pablo José

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